El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se reunió este sábado con el enviado del Gobierno estadounidense para Oriente Medio, Steve Witkoff, y con Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump, para abordar la segunda fase de la tregua en Gaza.
Según medios israelíes, la reunión se centró en el desarme de Hamás, la apertura del paso fronterizo de Rafah y las gestiones para asegurar el retorno del cuerpo de Ran Gvili, considerado el último rehén israelí aún retenido en la Franja. También habrían tratado la situación en Irán tras las declaraciones de Trump sobre una “flota enorme” que se dirige a aguas cercanas a ese país.
El encuentro se celebró en la oficina del primer ministro en Jerusalén.
Witkoff y Kushner llegaron a Tel Aviv esa misma tarde, procedentes de Abu Dabi, donde participaron en negociaciones de paz relacionadas con Ucrania y Rusia.
Netanyahu aceptó el miércoles pasado la oferta de Trump para incorporarse a la Junta de Paz propuesta por Estados Unidos, que supervisará la implementación del acuerdo de alto el fuego en Gaza, cuya segunda fase comenzó oficialmente el miércoles anterior.
Witkoff, negociador del plan, explicó que esta fase contempla la creación de un gobierno palestino tecnocrático de transición, denominado Comité Nacional para la Administración de Gaza, además de la desmilitarización y la reconstrucción integral del enclave y el desarme del personal no autorizado.
En Davos, Jared Kushner abordó el jueves la desmilitarización de Gaza, aspecto particularmente sensible en Israel, y afirmó que Hamás debería entregar primero las armas pesadas y, de forma gradual, las armas ligeras, sin establecer plazos concretos.
Hasta ahora Hamás ha aceptado desprenderse del armamento pesado, que califica de “ofensivo” y que según informes ha quedado muy mermado tras años de bombardeos, pero se ha mostrado reticente respecto a las armas ligeras o “defensivas”.
La Administración de Trump presentó además el jueves su plan de reconstrucción para la llamada “nueva Gaza”, concebido como un ambicioso proyecto urbanístico de rascacielos para un territorio de dos millones de habitantes afectado por tres años de ofensiva militar israelí.
En Israel, el Ejército publicó un comunicado el viernes en el que aseguró que no hay cambios en las directrices militares para la población, en medio de especulaciones sobre posibles ataques de Estados Unidos contra el régimen iraní.
“Antes del Shabat, quiero decirles a todos los ciudadanos de Israel: las Fuerzas de Defensa Israelíes están óptimamente preparadas, tanto defensiva como ofensivamente. Es importante enfatizar que no hay cambios en las instrucciones del Comando del Frente Interno. Nos aseguraremos de mantenerlos informados si hay algún cambio”, afirmó un portavoz militar en X.
(Con información de EFE)


