El organismo encargado difundió datos demográficos y de vivienda que muestran una evolución sostenida de la población de San Vicente y cuestiones relevantes sobre infraestructura y condiciones de vida. Según esa información, la población del distrito pasaría de 98.977 habitantes en 2022 a 102.009 en 2035, un incremento moderado de cerca del 3% en ese horizonte temporal.
Los registros intercensales señalan que el crecimiento no es nuevo: entre 2001 y 2010 la población de San Vicente pasó de 44.529 a 59.478 habitantes, un aumento del 33% que marcó el inicio de un proceso de expansión demográfica que continuó en las décadas siguientes. El Censo 2022 aportó datos más detallados sobre viviendas y servicios, útiles para evaluar la cobertura de infraestructura y las necesidades locales.
En 2022 se contabilizaron 30.466 viviendas en el distrito, desglosadas de la siguiente manera: 27.214 casas, 233 ranchos, 1.866 casillas y 929 departamentos. Del total de viviendas, 12.797 cuentan con conexión a la red pública de cloacas, lo que representa alrededor del 42% del parque habitacional. En materia de servicios básicos, 43.737 personas están conectadas a la red de agua corriente (aproximadamente el 44% de la población registrada en 2022), mientras que 34.368 disponen de gas natural (cerca del 35%). Un número importante de hogares, 57.132 personas, utiliza gas en garrafa, lo que sugiere que el suministro por red no alcanza a una porción considerable de la población.
El censo también registró componentes socioeconómicos: 14.304 personas perciben jubilaciones o pensiones, cifra que equivale a alrededor del 14% del total de habitantes, y el relevamiento indicó que el 77% de los habitantes se considera propietario de su vivienda. Estos datos permiten inferir una prevalencia de tenencia de la casa propia y una presencia notable de población jubilada o pensionada.
En conjunto, los números describen un distrito con crecimiento demográfico sostenido desde principios de siglo, con alta proporción de viviendas propias pero con brechas en la cobertura de servicios de cloacas y gas por red. La proyección hasta 2035, con un aumento poblacional moderado, plantea desafíos puntuales de planificación urbana e infraestructura: ampliar conexiones sanitarias y de gas por red, mejorar el acceso al agua corriente y ajustar políticas sociales y de salud para atender a la porción de la población que recibe jubilaciones o pensiones. Estas áreas serán claves para consolidar la calidad de vida en San Vicente a medida que avance su desarrollo demográfico.

