El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que Washington mantuvo “muy buenas conversaciones” con Irán tras diálogos indirectos celebrados en Omán destinados a evitar una escalada de tensiones.
“Mantuve muy buenas conversaciones sobre Irán; parece que Irán quiere llegar a un acuerdo con muchas ganas”, dijo Trump a periodistas a bordo del Air Force One, rumbo a Mar-a-Lago, en Florida. Añadió que las delegaciones se volverán a reunir “a principios de la próxima semana”.
Horas antes, la Administración anunció nuevas sanciones dirigidas a frenar las exportaciones petroleras iraníes, tras la ronda de diálogo bilateral. El Departamento de Estado informó que las medidas afectan a 15 entidades, dos personas y 14 buques vinculados a la denominada “flota fantasma” del comercio de petróleo iraní.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, indicó que el presidente Trump está “comprometido a reducir las exportaciones ilícitas de petróleo y petroquímicos del régimen iraní” dentro de la campaña de máxima presión de la Casa Blanca.
Irán mantiene que las conversaciones deben centrarse exclusivamente en su programa nuclear y busca principalmente el levantamiento de sanciones que han afectado gravemente su economía.
Estados Unidos, en cambio, intenta ampliar la agenda para abordar el desarrollo de misiles balísticos por parte de Irán y el apoyo de Teherán a grupos armados que adversan a Israel en la región.
El Times of Israel confirmó que los contactos entre delegaciones estadunidenses e iraníes se realizaron este viernes a través de intermediarios omaníes, con estrictas medidas de seguridad y distanciamiento entre las partes.
Estas conversaciones retoman intentos previos de acercamiento que estaban congelados desde la salida de Estados Unidos del acuerdo nuclear en 2018 y el agravamiento de las tensiones regionales.
Las negociaciones estaban previstas para las 10:00 hora local, pero la agencia semioficial iraní Mehr informó de un retraso de alrededor de una hora. El encuentro se extendió aproximadamente una hora y media, tras lo cual un convoy que se cree transportaba a funcionarios estadounidenses abandonó el palacio en las afueras de Mascate; un convoy iraní había llegado y se retiró antes.
No hubo declaraciones inmediatas de funcionarios estadounidenses y no quedó claro si ese fue el cierre de las conversaciones del día, aunque el palacio quedó vacío tras la partida de los convoyes.
Tras el encuentro, el viceministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, calificó las conversaciones de “muy positivas” y dijo a la televisión estatal que intercambiaron puntos de vista tras reunirse con el enviado especial estadounidense para Medio Oriente, Steve Witkoff, y Jared Kushner.
Araghchi las consideró “un buen comienzo” y señaló que ambas partes acordaron continuar las negociaciones, aunque las modalidades y el calendario se decidirán más adelante. Después del encuentro, viajó hacia Doha, Qatar.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Omán confirmó en la red social X que actuó como mediador en las conversaciones sobre el programa nuclear iraní. El canciller omaní, Badr al-Busaidi, se reunió por separado con Araghchi, Witkoff y Kushner.
La cancillería de Omán señaló que las consultas se centraron en preparar las condiciones adecuadas para reanudar negociaciones diplomáticas y técnicas, subrayando la importancia de garantizar el éxito en la búsqueda de seguridad y estabilidad sostenibles.
Entre los principales puntos de desacuerdo figuran el nivel de enriquecimiento de uranio alcanzado por Irán y las sanciones económicas impuestas por Washington.
Según el Times of Israel, funcionarios estadounidenses expresaron reiteradas preocupaciones por los avances nucleares de Irán, mientras que la delegación iraní exige el levantamiento de sanciones y garantías sobre el cumplimiento de cualquier acuerdo futuro.
Fuentes cercanas a las negociaciones señalaron que hasta ahora no se han logrado avances tangibles y que ambas partes mantienen firmes sus respectivas demandas.
(Con información de AFP)

