La Confederación General del Trabajo (CGT) anunció una movilización nacional para el miércoles 11 en rechazo a la reforma laboral que impulsa el Gobierno y que ese día comenzará a tratar el Senado. La decisión refleja desacuerdos internos, ya que algunos sectores reclamaban un paro general.
Cristian Jerónimo, uno de los triunviros de la central, explicó que la marcha busca manifestar el rechazo al proyecto porque, a su juicio, “no moderniza nada” y tendría un impacto negativo en el mercado laboral, especialmente para pequeñas y medianas empresas.
Para Jerónimo, la iniciativa es regresiva y debería incorporar más derechos, no menos. Aclaró que el movimiento obrero no se opone a una modernización siempre que implique más garantías y respete la negociación colectiva sectorial.
En declaraciones a Radio Mitre, cuestionó la narrativa oficial sobre la necesidad de “actualizar” la ley laboral y sostuvo que ya existen herramientas efectivas, como los convenios colectivos de trabajo, que permiten acuerdos sectoriales cuando se identifican necesidades.
Criticó, en particular, las modificaciones sobre horas extra y el banco de horas incluidas en el proyecto que se debatirá en el Senado, al considerar que desincentivan el pago adicional y dejan la distribución de jornadas a la discrecionalidad del empleador.
Jerónimo calificó el proyecto como de “carga maliciosa e ideológica” y vinculó su diseño a Federico Sturzenegger. También describió ciertos artículos como de posible gravedad constitucional y denunció la falta de una discusión tripartita real entre Estado, empleadores y sindicatos.
Reclamó que no hubo un diálogo genuino con el Ejecutivo: “Nunca nos convocaron”, afirmó, y cuestionó al Consejo de Mayo por ser, según su criterio, un espacio consultivo sin carácter vinculante, mencionando además la disidencia interna de dirigentes como Gerardo Martínez.
Además del rechazo sindical, destacó objeciones de cámaras empresariales como CAME y CGE, y afirmó que el proyecto no resulta atractivo para buena parte del mundo laboral y productivo.
Sobre la marcha, indicó que la concentración central será a las 15:00 en la Plaza de los Dos Congresos y que habrá movilizaciones simultáneas frente a las casas de gobierno en todas las provincias. Hizo un llamado a los gobernadores para que no instruyan a sus senadores a votar en contra de los trabajadores.
Advirtió posibles consecuencias institucionales si persiste la exclusión del diálogo y el avance unilateral de las modificaciones: consideró la situación “de gravedad institucional” y reclamó la generación de espacios de discusión que, según él, no se han concretado.
Entre las razones de la protesta mencionó el cierre de empresas y la pérdida de puestos de trabajo, y advirtió que la conflictividad podría intensificarse si no se atienden los reclamos sindicales.
La CGT mantiene desde diciembre un plan de acción con diversas medidas. El alcance y continuidad de las próximas iniciativas dependerán de las respuestas que reciba del Gobierno y del Parlamento.

