Entre banderas y luces, Shakira inició su residencia en San Salvador el sábado 7 de febrero de 2026 con un espectáculo que incluyó la denominada “caminata de las lobas”, una experiencia exclusiva junto a seguidores y creadores seleccionados por redes sociales.
El evento, celebrado en el estadio Jorge “Mágico” González, reunió a miles de fanáticos que comenzaron a llegar desde primeras horas de la tarde; las largas filas y los atuendos inspirados en la artista reflejaron la expectativa y creatividad del público.
A partir de las 16:00 se abrieron las puertas para recibir a los asistentes, muchos de los cuales vistieron versiones de “lobas” y homenajes visuales a “Las de la Intuición”. Además, se eligieron 53 cuentas ganadoras en concursos de TikTok y otras redes, que conformaron la “manada” que acompañó a la cantante en la previa.
La apertura del concierto destacó por una producción técnica notable, con pantallas gigantes, juegos de luces y un numeroso cuerpo de bailarines que integraron la puesta en escena.
En transmisiones y publicaciones en vivo se apreció cómo la artista apareció tras una secuencia visual y caminó entre la multitud hasta el centro del escenario. El inicio musical incluyó “La Fuerte”, seguido de “Girl Like Me” y “Las de la Intuición”, provocando la euforia y los cánticos del público.
Shakira se convirtió en la primera artista en ofrecer cinco conciertos en El Salvador, consolidando su presencia en la región y el impacto de su más reciente producción. La propuesta se sostuvo por la combinación de elementos visuales innovadores y la interacción directa de la intérprete con su audiencia.
Cerca de las 21:30 (hora local), la artista salió al escenario entre aplausos y ovaciones; “Hips Don’t Lie” marcó el arranque oficial del show, con los fanáticos coreando y registrando el momento.
La siguiente pieza fue “Chantaje”, presentada en una versión con matices de salsa que recibió una respuesta entusiasta del público.
Al término de la apertura, Shakira agradeció a su “manada” y resaltó la importancia del reencuentro con sus seguidores y su afecto por el país.
La cantante describió la noche con la frase “diamantes en lugar de lágrimas”, subrayando el tono festivo y la conexión emocional con la audiencia.
El ciclo de conciertos en San Salvador continuará la próxima semana y se perfila como uno de los hitos musicales de la región durante el año.
Los cambios de look se llevaron las miradas
En esta propuesta escénica, Shakira presentó arreglos y versiones alternativas de varias canciones de su repertorio, sorprendiendo a los asistentes y renovando la experiencia de sus éxitos.
Despliegue visual en el vestuario
El espectáculo destacó también por su vestuario: los atuendos combinaban alta costura con influencias rockeras, andinas y urbanas, y se caracterizaron por brillo y detalles llamativos. Hubo piezas con cristales Swarovski, flecos, bodys ajustados, motivos de lobo y elementos metálicos que reforzaron el concepto de empoderamiento y la evolución artística de la cantante.
Entre los estilos se vieron vestidos de gala, conjuntos de cuero, prendas con flecos y transparencias. Entre los diseños más notables figuraron un body inspirado en “Loba” con estética cyberpunk y cristales simulando tatuajes tribales, el vestido “Lágrimas de Diamante” de Zuhair Murad con 50.000 cristales y espejos, y un minivestido rosa en malla con cristales y la Medusa de Versace.
El vestuario incorporó también influencias de la cultura árabe, con monedas, cadenas y accesorios, incluidos elementos de Tiffany & Co. Entre los diseñadores presentes en el show se mencionaron Natalia Fedner, Gaurav Gupta, Jawara Alleyne, Gunnar Deatherage y Dario Mittmann.

