En pleno verano se celebró un cumpleaños infantil en la residencia de Mauro Icardi, en el country Nordelta, organizado por María Eugenia “La China” Suárez para su hija. Aunque la fiesta fue alegre en apariencia, un incidente provocó controversia: una malla de baño que, según se informó, había sido regalado por Icardi a Isabella —la hija de Wanda Nara— fue usada por Magnolia, la hija de Suárez, lo que habría hecho llorar a Isabella.
La disputa no giró por la ausencia de Icardi ni por la del padre de Magnolia, Benjamín Vicuña, sino por ese intercambio del traje de baño. La periodista Juariu difundió la información en Instagram, y Suárez la acusó públicamente, mediante una storie, de promover bullying y hostigamiento; no llegó a desmentir el dato.
Pese al ruido mediático, Suárez publicó en su cuenta un video y varias fotos en las que aparece con lencería, parte de una producción comercial. El episodio concentró atención en redes y portadas durante la jornada.

