15 de febrero de 2026
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Almeyda arremete contra el árbitro en Sevilla por actitud intimidatoria

El partido entre Sevilla FC y Deportivo Alavés en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán quedó marcado por la reacción airada del entrenador sevillista, Matías Almeyda, tras una decisión arbitral que detuvo una contra de su equipo. La protesta del banquillo terminó con la expulsión del técnico y provocó una interrupción del encuentro, alterando el ambiente en Nervión.

Según el acta arbitral, la expulsión se produjo por gritos y gestos de desaprobación dirigidos al árbitro. El informe indica que Almeyda se negó a abandonar el área técnica y llegó a encararse con el colegiado, por lo que miembros del cuerpo técnico y seguridad del club tuvieron que intervenir. El partido estuvo detenido durante tres minutos a causa del incidente.

El acta, consultada por medios españoles, especifica que en el minuto 85 Almeyda fue expulsado “por protestar una de mis decisiones de manera ostensible, realizando gritos y gestos de desaprobación hacia mi persona”, tras haber sido advertido minutos antes por el asistente número 1 para que recondujera su actitud y la conducta del banquillo.

El documento añade que, una vez expulsado, Almeyda se negó a abandonar el área técnica pese a las reiteradas advertencias del asistente y del cuarto árbitro. Ante la insistencia de los árbitros, el entrenador accedió al terreno de juego y se colocó frente al colegiado en una actitud descrita como desafiante e intimidatoria, manteniéndose en esa posición durante más de un minuto.

También recoge el acta que, tras abandonar esa posición, Almeyda pateó una botella de agua de forma agresiva y volvió al campo para encararse con el cuarto árbitro, siendo finalmente retirado por compañeros y personal de seguridad. Estas acciones motivaron la paralización del encuentro durante aproximadamente tres minutos, según el informe.

Tras el incidente, Almeyda atendió a los medios y afirmó que la expulsión “modifica todo un plan” y que fue una decisión tomada de forma muy rápida.

El técnico pidió disculpas al sevillismo y a su familia, admitiendo que su reacción no fue la correcta. Aseguró que no insultó ni maltrató a nadie, defendió que vive el fútbol con pasión y afirmó que actuó en defensa de sus jugadores y del club, comparándolo con la protección de su propia familia.

Almeyda mostró su desacuerdo con el contenido del acta: dijo que en ella habría “una mentira” porque, según su versión, no habló ni insultó. También señaló que preguntó al árbitro por el motivo de la expulsión y no obtuvo explicación.

En su intervención criticó lo que considera injusticias arbitrales y reclamó mayor claridad por parte del arbitraje sobre faltas de respeto. Añadió que, si se analizan las actuaciones de todos los entrenadores de LaLiga, muchos podrían ser sancionados, y dijo sentirse avergonzado por su reacción aunque preocupado por los problemas recurrentes que, a su juicio, afectan al fútbol.

La prensa ha señalado que, por los hechos reflejados en el acta, Almeyda podría enfrentarse a una suspensión de varios partidos. Además, en los minutos finales Joan Jordán, jugador del Sevilla, también fue expulsado por protestar mientras realizaba ejercicios de calentamiento en la banda.

El encuentro terminó 1-1, con goles de Djibril Sow para el Sevilla y Toni Martínez para el Deportivo Alavés, y con un ambiente tenso tanto sobre el césped como en las gradas.

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