Israel desplegará miles de agentes en la Ciudad Vieja de Jerusalén para supervisar el mes sagrado del Ramadán, que comienza este fin de semana. El operativo, anunciado por el comandante de la policía del Distrito de Jerusalén, Avshalom Peled, incluirá efectivos de la Policía Fronteriza y unidades de refuerzo que trabajarán día y noche en los lugares sagrados y en las rutas utilizadas por los fieles musulmanes.
La policía indicó que miles de agentes estarán de servicio durante las oraciones de los viernes, cuando se concentran las mayores multitudes en la mezquita de Al Aqsa, considerada el tercer lugar más sagrado del islam. Peled afirmó que la intención es garantizar que todos los musulmanes puedan rezar en el Monte del Templo, denominación judía del recinto. Por su parte, la gobernación palestina de Jerusalén denunció que las autoridades israelíes planean limitar nuevamente los permisos para residentes de Cisjordania, aplicando criterios de edad que restringirían el acceso.
El alto oficial Arad Braverman señaló que la policía recomendó emitir 10.000 permisos para residentes de Cisjordania, quienes requieren autorización especial para ingresar a Jerusalén, aunque precisó que el número definitivo y las posibles restricciones de edad serán decididos por el gobierno de Benjamin Netanyahu. En ocasiones previas, Israel restringió el acceso de palestinos de determinadas franjas de edad durante los viernes de rezo, alegando motivos de seguridad.
Las autoridades palestinas también acusan a Israel de dificultar los preparativos habituales del Ramadán. Según la gobernación de Jerusalén, funcionarios israelíes habrían impedido al Waqf Islámico —la autoridad administrada por Jordania que gestiona el recinto desde 1967— instalar elementos como toldos y clínicas temporales. El Waqf reportó además que varios de sus empleados fueron impedidos de entrar al lugar en la semana previa al inicio del mes sagrado.
El Waqf islámico administra la Explanada bajo la custodia jordana desde la Guerra de los Seis Días en 1967. El tratado de paz entre Israel y Jordania de 1994 reconoce el papel especial de Jordania en los lugares sagrados musulmanes de Jerusalén, aunque Israel mantiene el control de la seguridad y el acceso al sitio. Esta división de responsabilidades suele generar tensiones, que se intensifican especialmente durante el Ramadán.
Israel justifica las restricciones aduciendo un aumento de intentos de violencia o desorden durante el Ramadán. Desde el inicio de la ofensiva israelí en Gaza en octubre de 2023, el gobierno ha prohibido el acceso de gazatíes a Jerusalén y ha aplicado controles más estrictos para los palestinos residentes en Cisjordania, según indican autoridades y observadores.
El contexto para este Ramadán es especialmente tenso: Cisjordania atraviesa desde principios de 2023 una escalada de violencia que, según Naciones Unidas, ha causado más de 1.000 muertos palestinos desde octubre de 2023, con cerca de 500 en 2024 y más de 210 en lo que va de 2026. La Explanada de las Mezquitas, conocida como Monte del Templo para los judíos, sigue siendo un foco recurrente de enfrentamientos y un espacio central en el conflicto religioso, político y territorial en Jerusalén.

