Sabrina Rojas viajó a la Costa argentina junto a sus hijos, Esperanza y Fausto, luego de que se conociera la internación voluntaria de Luciano Castro en un centro terapéutico. Desde Mar del Plata, compartió en sus redes imágenes familiares: arena, atardeceres y abrazos frente al mar, acompañadas de la frase “Son mi lugar”, que sintetiza su presente emocional.
Sin hacer referencia directa a su expareja, Rojas dejó claro que su prioridad es proteger y cuidar a sus hijos. En las fotos se la ve relajada y sin producción, abrazada a los chicos durante la hora dorada. El viaje también incluyó paseos por la playa, selfies al atardecer, encuentros con amigos por la noche y algunos contratiempos logísticos —como cambios de hotel— que ella comentó con humor en sus historias.
Días antes, en San Valentín, había afirmado estar soltera y feliz; en la costa, esas posturas parecen reafirmarse. Ante la nueva exposición pública en torno a su familia, la conductora optó por el silencio mediático y por priorizar la vida familiar y su bienestar personal. La nota fue publicada originalmente por Revista Paparazzi.

