El Gobierno nacional confirmó un nuevo pago del bono de $70.000 destinado a jubilados y pensionados. La medida se anunció junto con una nueva suba de haberes dispuesta por la ANSES.
La disposición se oficializó mediante el decreto 109/2026 publicado en el Boletín Oficial. Este plus se suma a los pagos extraordinarios otorgados desde 2024 para atenuar el impacto de la inflación sobre los ingresos de las personas mayores.
Resoluciones previas habían establecido actualizaciones mensuales de los haberes previsionales desde julio de 2024, vinculadas a la variación del Índice de Precios al Consumidor Nacional (INDEC).
El Ejecutivo reconoció que, pese a esos mecanismos, persistieron efectos negativos especialmente entre quienes perciben los haberes más bajos, por lo que consideró necesario volver a otorgar el pago extraordinario.
Según el decreto, el bono se abonará por titular y alcanza a beneficiarios de prestaciones contributivas reguladas por la Ley N° 24.241, a quienes provienen de regímenes generales previos, regímenes especiales derogados y ex cajas provinciales y municipales transferidas a la Nación.
También están incluidos los perceptores de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), las pensiones no contributivas por vejez e invalidez, las madres de siete hijos o más y otras pensiones asistenciales o graciables.
El criterio de asignación considera la suma de todos los haberes vigentes que perciba el titular. Si el total es igual o inferior al haber mínimo previsional garantizado, se otorgará el bono en su totalidad.
Cuando la suma de prestaciones supere el haber mínimo, se abonará una suma complementaria hasta alcanzar el tope que resulta de sumar el haber mínimo más el monto del bono. De este modo se prioriza el refuerzo de ingresos para los sectores con mayor necesidad sin excluir a quienes, por acumulación de beneficios, superen el piso mínimo.
Como en meses anteriores, se aclaró que el pago tiene carácter no remunerativo: no estará sujeto a descuentos ni se computará para otros conceptos previsionales o asistenciales.
El decreto fundamenta la medida en la necesidad de preservar el poder adquisitivo de jubilados y pensionados, especialmente tras la suspensión de la aplicación de la Ley N° 27.609 de movilidad jubilatoria, cuya fórmula no incorporaba la evolución de los precios. Según la norma, esa situación generó un desfase entre la economía real y la actualización de los haberes, afectando con mayor intensidad a los ingresos más bajos y motivando bonos y refuerzos desde enero de 2024 hasta febrero de 2026.
Bajo el esquema de incrementos vigente se registraron subas mensuales de 1,9% en octubre, 2,1% en noviembre, 2,3% en diciembre y 2,4% en enero. La última actualización fue del 2,88%, que elevó la jubilación mínima a $369.600,88.
Sumando el bono extraordinario a la jubilación mínima, los adultos mayores percibirán en la próxima fecha de cobro $439.600,88.
El haber máximo pasó a $2.487.063,95 desde el 1° de marzo. La base imponible mínima para el cálculo de aportes se fijó en $124.481,49 y la máxima en $4.045.590,45. Asimismo, la PUAM quedará en $295.680,70 y la Prestación Básica Universal (PBU) en $169.075,53.

