El precio internacional del café cerró al alza este jueves, influido por la incertidumbre generada por las tensiones en Medio Oriente, que han elevado los costos logísticos y generado inquietud sobre el acceso a fletes marítimos para el transporte del grano.
Estos factores han presionado la cadena de suministro y repercutido en los precios al consumidor, según el informe del Instituto Salvadoreño del Café (ISC) publicado el 4 de marzo.
Los mercados reflejan alza y escasez en inventarios certificados
Una evidencia de esta situación son los inventarios certificados en la Bolsa de Nueva York, que aumentaron en 3,889 sacos, pasando de 524,139 a 528,028 en el último corte. Además, los inventarios pendientes suman 126,011 sacos, de los cuales 86,674 corresponden a café salvadoreño, lo que subraya la relevancia del producto salvadoreño en las reservas internacionales.
El café, al igual que activos como el oro, el petróleo y otros granos como el maíz, cotiza en bolsa y ve su precio afectado por eventos internacionales que provocan subidas o caídas en los mercados.
La reciente escalada de tensiones en Medio Oriente en las últimas semanas ha comenzado a reflejarse en la dinámica económica global.
Las cotizaciones en mercados relacionados muestran tendencias mixtas: el robusta con entrega para mayo de 2026 cotizó en $3,734 por tonelada, manteniendo una trayectoria alcista, mientras que el barril de petróleo Texas WTI para junio de 2026 se ubicó en $71.0, con una ligera caída respecto a periodos previos. En el mismo informe del ISC se señala que el euro, el peso colombiano y el real brasileño aparecen en $1.0 cada uno, presentando todos ligeros incrementos frente al dólar estadounidense.
Impacto de la situación climática en Colombia y Brasil
A la coyuntura internacional se suma la situación en Colombia, uno de los principales productores. La Federación Nacional de Cafeteros (FNC) proyecta una reducción de la cosecha a 12.8 millones de sacos para 2025/26, frente a los 14.8 millones de la temporada anterior.
La principal causa es el exceso de lluvias en zonas clave; según un informe de ICONA Café, la cosecha del suroeste de Antioquia está en “un momento crítico” por precipitaciones persistentes y baja radiación solar, factores que afectan la floración y, por ende, la producción futura.
En contraste, en Brasil las lluvias registradas en áreas como Marília, Mogiana Paulista, el Cerrado Mineiro y el sur de Minas Gerais han favorecido al cultivo de arábica. CEPEA e INMET señalan que la acumulación de humedad podría impulsar una producción cercana a los 60 millones de sacos.
Variaciones de inventarios y expectativa internacional
El informe del ISC indica que, pese a las recientes subas, la evolución de los inventarios sigue siendo un elemento clave para el sector. Los inventarios certificados en la Bolsa de Nueva York mostraron un cierre previo de 455,420 sacos, con una leve alza frente al periodo inmediato anterior, evidenciando la volatilidad del mercado ante factores geopolíticos y climáticos.
En síntesis, la publicación del Instituto Salvadoreño del Café destaca que las tensiones internacionales, los mayores costos logísticos y los riesgos climáticos en las principales regiones productoras mantienen un escenario de presión sobre los precios y de suministro ajustado para el café a nivel mundial.

