8 de marzo de 2026
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Por qué mil barcos a veces pierden el GPS en Medio Oriente

Los sistemas GPS de buques de carga, petroleros y otras embarcaciones varadas en Medio Oriente por el aumento de los combates funcionan, probablemente, peor que los de un teléfono móvil.

Expertos señalan que desde el inicio de los enfrentamientos entre Estados Unidos e Israel, la interferencia en las señales de navegación por satélite ha dejado a cerca de 1.000 barcos en el Golfo y el Golfo de Omán sin poder determinar su posición, de forma intermitente o permanente.

Dimitris Ampatzidis, analista sénior de riesgos y cumplimiento de la firma de inteligencia energética Kpler, dijo a la AFP que esa cifra equivale aproximadamente a la mitad de los buques presentes en la zona.

La mayoría de esas embarcaciones se hallan frente a las costas de los Emiratos Árabes Unidos y Omán.

Un sistema de navegación por satélite está compuesto por una constelación de satélites que envían señales temporizadas a la Tierra; con esa información, un receptor puede calcular su posición.

Los teléfonos inteligentes modernos reciben señales de cuatro constelaciones: el sistema estadounidense GPS, el europeo Galileo, el ruso GLONASS y el chino BeiDou.

Además, la mayoría de los móviles usan hoy dos bandas de frecuencia del GPS: una más antigua y débil y otra más reciente y robusta.

Sin embargo, “muchos barcos solo escuchan la señal civil original del GPS, denominada L1 C/A, que existe desde principios de los años 90”, explicó a la AFP Todd Humphreys, profesor de ingeniería de la Universidad de Texas en Austin.

Por ese motivo, la mayoría de las embarcaciones no pueden respaldarse en sistemas como BeiDou o Galileo si la señal GPS falla.

La situación es aún más compleja en la aviación, por las normas vigentes.

“Hoy en día no hay ningún avión en el mundo cuyo receptor GPS integrado pueda rastrear e interpretar señales distintas de la GPS L1 C/A. Por tanto, está obsoleto desde hace 15 años”, afirmó Humphreys.

Suplantación de identidad

Interferir una señal GPS “no es tan complicado”, dijo Katherine Dunn, autora del libro sobre la historia del GPS “Little Blue Dot”. Basta con otro transmisor que emita en la misma frecuencia pero con mayor potencia, lo que crea un “muro de confusión”.

La suplantación de identidad (spoofing) es más sofisticada y peligrosa, y afecta al Sistema de Identificación Automática (AIS) de los barcos.

Cada embarcación emite un mensaje por segundo en una frecuencia radio universal que informa de su identidad, destino y posición.

La suplantación manipula ese sistema, provocando que el buque afectado transmita una ubicación falsa o incoherente, de modo que podría aparentar estar en tierra firme, por ejemplo, en Irán o en los Emiratos.

Relojes

Hoy las señales GPS no solo sirven para localizarse; también suministran la hora para los relojes de a bordo, sincronizan sistemas de radar y alimentan registros de velocidad, señaló Dunn.

Por eso, incluso si los barcos frente a los Emiratos o Kuwait estuvieran protegidos frente a ataques con drones y escoltados por pasajes seguros, navegar sin GPS sigue siendo peligroso.

Un capitán de la marina mercante que ha navegado alrededor del mundo dijo, bajo condición de anonimato, que dada la envergadura de estos buques, la ayuda electrónica para su maniobra es necesaria.

Las tripulaciones se ven obligadas a recurrir a instrumentos del siglo XX, como el radar o referencias visuales desde la costa, agregó.

Bloqueo defensivo

La interferencia en las señales se emplea tanto con fines ofensivos como defensivos. Países del Golfo están enfocando sus sistemas hacia sus propias costas para repeler drones iraníes Shahed guiados por satélite, aceptando como coste la perturbación colateral de sus propias actividades.

Israel aplicó medidas similares en 2024, al igual que Irán después de sus doce días de conflicto con Israel el año pasado.

“Aunque interfiera su tráfico aéreo o marítimo, sus repartos o aplicaciones, lo considerarán aceptable, como hizo Israel. Israel lo aplicó durante un año en 2024”, dijo Humphreys.

Para la navegación aérea y marítima, empresas emergentes están desarrollando alternativas basadas en el campo magnético terrestre o en sistemas de navegación inercial.

No obstante, para los barcos actuales, la capacidad de operar de forma confiable sin GPS aún está lejos de ser una realidad práctica.

(AFP)

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