Teherán amaneció cubierta por una densa nube de humo que oscureció la luz del día tras ataques coordinados atribuidos a Estados Unidos e Israel contra instalaciones petroleras en la capital y sus alrededores. Irna, la agencia oficial de noticias iraní, informó que las nubes negras redujeron la visibilidad desde las primeras horas y generaron una atmósfera opresiva en la ciudad.
La Media Luna Roja de Irán advirtió sobre la posibilidad de precipitaciones tóxicas en las próximas horas, resultado de la combustión y liberación de combustibles en los depósitos afectados. La organización señaló que la lluvia contaminada podría causar quemaduras químicas en la piel y daños respiratorios, y recomendó evitar el contacto con el agua de lluvia y, en caso de exposición, enjuagar la piel con agua fría corriente.
El impacto ambiental y sanitario de los ataques ha generado preocupación entre los residentes de Teherán. La espesa nube y el riesgo de lluvia tóxica mantienen en alerta a los servicios de emergencia y a las autoridades sanitarias, que monitorean la calidad del aire y del agua. Además, los daños en la infraestructura petrolera y la interrupción del suministro de combustible complican el funcionamiento habitual de la capital.
Equipos de bomberos y personal especializado continúan con tareas de enfriamiento y evaluación de daños en las instalaciones atacadas. Hasta el momento, las autoridades iraníes no han reportado víctimas mortales, pero mantienen el estado de emergencia ante posibles complicaciones derivadas de la contaminación ambiental.
El gobernador de Teherán, Mohammad Sadegh Motamedian, confirmó que la distribución de combustible está “interrumpida temporalmente” por daños en la red de suministro. Según Irna, los ataques alcanzaron depósitos petroleros clave, provocando cortes en el abastecimiento de gasolina en la capital y áreas cercanas; los equipos de emergencia trabajan para restablecer la normalidad lo antes posible.
Las operaciones aéreas, según Keramat Veyskarami, presidente ejecutivo de la Compañía Nacional de Distribución de Productos Petroleros de Irán, incluyeron cinco objetivos. Veyskarami detalló que “cuatro depósitos de petróleo y un centro de transporte de productos petroleros, en Teherán y en la provincia de Alborz, fueron atacados por aviones enemigos”. Irna informó que las cinco instalaciones resultaron dañadas, aunque al cierre de la madrugada el fuego estaba bajo control.

