La Torre A del Sector 2 fue evacuada de forma preventiva tras el estallido de ventanales y la aparición de nuevas grietas. Los vecinos aseguran que el Gobierno de la Ciudad intenta impulsar el reingreso pese a la falta de garantías de seguridad.
La tensión e incertidumbre regresaron al complejo habitacional Estación Buenos Aires, en el barrio de Parque Patricios. Este martes, la Torre A del Sector 2 debió ser evacuada de urgencia luego de detectarse signos de deterioro estructural que alarmaron a los propietarios y a los servicios de emergencia.
El episodio más grave se registró en una unidad del segundo piso, donde el cerramiento de un balcón se deformó hacia el interior y provocó el estallido de los vidrios. Además se observaron desprendimientos de cerámicos en los primeros pisos y nuevas fisuras en las paredes de los palieres, daños que no figuraban en inspecciones anteriores.
Se continúa la evaluación de los daños por parte de los equipos de emergencia.
#SOCIEDAD Emergencia en Parque Patricios: nueva evacuación masiva en el barrio Estación Buenos Aires por fallas estructurales https://t.co/AGgLxxCCIv pic.twitter.com/Gx2VFP6LTX
— DataConurbano / NET (@DataConurbano) 25 de marzo de 2026
Intervención de Bomberos y falta de autoridades
Tras un llamado al 911, personal de Bomberos se trasladó al lugar, activó el protocolo de emergencia y ordenó la evacuación total del edificio. Según los residentes, la decisión se tomó ante indicios de que las fallas detectadas podrían comprometer la estabilidad de la torre.
A pesar de la gravedad de la situación, los vecinos denunciaron la ausencia de autoridades del Gobierno de la Ciudad (GCBA) y de representantes de la empresa constructora durante el operativo de evacuación.
El reclamo de los vecinos: «No hay garantías»
Esta nueva crisis ocurre en un momento sensible: el GCBA había promovido el reingreso de las familias, pero los propietarios sostienen que las condiciones de habitabilidad siguen siendo insuficientes:
Falta de servicios esenciales: muchas unidades continúan sin suministros básicos operativos (agua, gas o electricidad).
Daños visibles: persisten grietas profundas, puertas violentadas y un deterioro generalizado de las áreas comunes.
Inseguridad jurídica y técnica: no existen, según los vecinos, peritajes independientes que certifiquen que los edificios son seguros.
«Esta evacuación confirma lo que venimos diciendo: el riesgo estructural no está resuelto. Es una irresponsabilidad que nos presionen para volver», manifestó uno de los damnificados.
Un futuro incierto: desalojo hotelero inminente
La situación social es crítica. Las familias afectadas advierten que las reservas hoteleras provistas por el Estado vencen mañana, 25 de marzo. Sin una solución habitacional definitiva y con prohibición de regresar a sus hogares por riesgo de derrumbe, decenas de personas podrían quedar en la calle en las próximas horas.
Frente a este escenario, la representación legal de los vecinos, a cargo del estudio del Dr. Fernando Burlando, solicitó:
La suspensión inmediata de cualquier plan de reingreso forzado.
La extensión de la asistencia habitacional (hotelería) hasta que exista una solución definitiva.
La realización de peritajes independientes y el acceso transparente a la información técnica sobre la obra.



