El acceso a la vivienda propia se ha vuelto cada vez más inaccesible para los argentinos y, en particular, para los jóvenes que aspiran a vivir de forma independiente. Según la consultora Focus Market, una persona de entre 20 y 30 años necesita al menos $2.085.853 mensuales para cubrir gastos básicos y supera los $3,5 millones si se incluyen consumos vinculados a calidad de vida, ocio y desarrollo personal.
Estos datos reflejan no solo el encarecimiento del costo de vida, sino también una brecha creciente entre los ingresos y la posibilidad de independizarse; por eso, la permanencia en la vivienda familiar deja de ser temporal y pasa a ser, para muchos, la única alternativa viable.
Gasto de alquiler
El componente más importante de la canasta es el alquiler: un departamento de dos ambientes en un barrio como Belgrano ronda los $550.000 mensuales. A esto se suman $212.000 de expensas y un depósito inicial equivalente a un mes de alquiler, que prorrateado aporta $45.833 mensuales.
Los servicios básicos (agua, luz y gas) representan otros $104.205 mensuales. En conjunto, solo el costo de mantener una vivienda asciende a $912.038 por mes.
Damián Di Pace, director de Focus Market, señala que “la informalidad laboral limita el acceso al mercado de alquileres”, ya que para firmar contratos suelen exigirse recibos de sueldo con antigüedad y garantía propietaria. Con una informalidad del 36% entre jóvenes, muchos no cumplen esos requisitos.
Además, los gastos en alimentos, bebidas, higiene y limpieza alcanzan $466.299 mensuales. A diferencia de la canasta básica oficial, el informe considera hábitos reales de consumo, incluyendo comidas fuera del hogar, productos procesados, bebidas y snacks.
En salud, el cálculo incluye un plan básico de medicina prepaga por $238.377 y un promedio de $50.000 en medicamentos, en un contexto donde la automedicación es frecuente y el acceso a cobertura médica depende del empleo formal.
El transporte suma $143.123 mensuales, considerando el uso intensivo de colectivo y subte y algunos viajes en aplicaciones.
También se consideran gastos habituales como internet ($90.880), telefonía móvil ($77.320), cable ($34.400), gimnasio ($68.000) y materiales de estudio ($5.417). En total, el piso salarial necesario para independizarse se estima en $2.085.853 mensuales.
El costo de sostener una vida “completa”
El informe va más allá del umbral de subsistencia y suma consumos vinculados al bienestar, la formación y el ocio, lo que hace que el monto requerido aumente de forma considerable.
Entre estos gastos opcionales se cuentan terapia psicológica ($80.000), educación privada (más de $1.100.000), cursos, plataformas de streaming, herramientas digitales, actividades deportivas, salidas culturales y vacaciones.
En conjunto, estos gastos adicionales representan $1.457.773 mensuales, elevando el costo total de vida hasta $3.543.626 por mes.




