Mariel Fernández se pronunció en medio del debate interno del peronismo bonaerense y dejó abierta la posibilidad de una postulación provincial. La intendenta de Moreno habló sobre su rol político, la crisis social en su distrito y la falta de vínculo con el Gobierno nacional.
Ante la situación actual, Fernández dijo sentirse responsable como dirigente del peronismo, intendenta de Moreno y vecina del conurbano. Señaló que no hay lugar para la pasividad y que es necesario asumir responsabilidades frente a la realidad de la provincia y del país.
En lo electoral, confirmó que está evaluando una candidatura a la gobernación bonaerense en un contexto de reordenamiento del peronismo. Indicó que su postulación es una posibilidad más dentro de una oferta política que busca alternativas para gobernar la provincia.
Al mismo tiempo, manifestó respaldo a Axel Kicillof como referencia del espacio. Expresó su interés en que la figura que represente al peronismo crea en la justicia social y el desarrollo industrial, y por ahora manifestó su apoyo a Kicillof.
Sobre la definición de candidaturas, Fernández afirmó preferir consensos, aunque reconoció la legitimidad de una interna si no se logra acuerdo. Dijo que apoyarán a quien mejor exprese los intereses del espacio y tenga mayor intención de voto.
Respecto de su gestión local, defendió la idea de que gobierne quien la gente eligió. Describió a Moreno como un municipio extenso y complejo, y sostuvo que su conducción prioriza la resolución de problemas concretos que motivaron el voto de la población.
Señaló que las principales demandas son seguridad, salud y alimentación, y destacó la importancia del rol comunitario en la respuesta municipal. Invitó a la participación ciudadana y planteó que todos tienen una tarea para contribuir en la solución de esos problemas.
Hizo un diagnóstico social preocupante: detectó un deterioro del tejido social, mayor presencia de personas en situación de calle y un fuerte aumento de quienes buscan trabajo. Advirtió que, aunque la tensión no siempre derive en conflictos inmediatos, la situación social es grave.
En materia económica local, informó que la recaudación municipal cayó alrededor de un 20%. Señaló también que las pymes hacen un gran esfuerzo por mantenerse, aunque enfrentan dificultades para competir con productos importados.
Sobre la demanda alimentaria, detalló la magnitud del esfuerzo municipal: más de 600 comedores y alrededor de 400 familias que solicitan diariamente un bolsón en Desarrollo de la Comunidad. Además, admitió retrasos en los pagos a proveedores de alimentos.
Cuestionó con firmeza la relación con el Gobierno nacional, afirmando que no existe un vínculo efectivo. Relató que, ante la suciedad en las vías del tren —jurisdicción nacional— el municipio intervino y recibió como respuesta el envío de la Policía Federal, lo que consideró una prioridad equivocada en el uso de recursos.
En ese marco, señaló que el municipio termina asumiendo tareas que corresponden a otras jurisdicciones para evitar el deterioro de los espacios públicos. Advirtió que, sin esa intervención local, la situación sería mucho peor.
Con este posicionamiento, Fernández se incorporó de lleno a la discusión sobre el liderazgo del peronismo bonaerense, en un contexto marcado por la crisis económica y la falta de coordinación con la Nación.



