9 de abril de 2026
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Emiratos exige reabrir el estrecho de Ormuz

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos expresó su expectativa de que Irán respete de manera estricta el alto el fuego anunciado entre Estados Unidos y Teherán, y exigió la reapertura inmediata y total del Estrecho de Ormuz tras una serie de ataques iniciados el 28 de febrero, que incluyeron lanzamiento de misiles balísticos y de crucero y el uso de drones contra infraestructuras, instalaciones energéticas y zonas civiles en la región.

Las autoridades emiratíes solicitaron información detallada sobre las condiciones del acuerdo para poder verificar el compromiso iraní de cesar todas las acciones militares en el Golfo y restablecer sin restricciones el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz.

El comunicado oficial señala que los ataques atribuidos a Irán en las últimas semanas causaron pérdidas humanas y materiales y dañaron infraestructuras clave, incluidas las energéticas. El Ministerio exigió que Irán asuma plena responsabilidad por esos daños y financie las reparaciones necesarias. Añadió que estos hechos requieren una respuesta firme y pidió a la comunidad internacional que garantice la rendición de cuentas.

Emiratos Árabes Unidos subrayó la necesidad de abordar de forma integral las amenazas procedentes de Irán, entre las que mencionó su programa nuclear, el arsenal de misiles, la capacidad para emplear drones, su red de aliados y grupos armados, así como las amenazas a la seguridad de la navegación y a las actividades económicas regionales. La cancillería reiteró que el país no forma parte del conflicto y destacó sus esfuerzos diplomáticos, tanto bilaterales como a través del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC), para evitar una escalada militar.

Las autoridades reafirmaron la defensa de la soberanía nacional y pidieron la aplicación plena de la Resolución 2817 (2026) del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada el 11 de marzo de 2026, que condena los ataques iraníes y exige su pronta detención. El comunicado también expresó la esperanza de alcanzar una paz duradera en la región.

El Ministerio instó además a la comunidad internacional a garantizar la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz y a prevenir nuevos episodios de guerra económica o piratería que puedan afectar el comercio global y la estabilidad regional. Señaló que la reapertura total de esta ruta marítima es esencial para la seguridad energética mundial.

Por su parte, el ministro de Industria y Tecnología Avanzada, Sultan Al Jaber, pidió que el Estrecho de Ormuz vuelva a abrirse de forma inmediata y “sin condiciones”, advirtiendo que la restricción impuesta por Irán desde finales de febrero está causando un impacto sin precedentes en la seguridad energética y en la economía global.

Al Jaber, también director ejecutivo de Adnoc, afirmó en una declaración publicada en The National que la libre navegación en ese paso estratégico es un derecho protegido por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y no un privilegio sujeto a permisos o instrumentalización política.

Desde fines de febrero, Irán ha restringido gravemente el tránsito por el Estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural. Según Al Jaber, esa limitación ha generado “la mayor interrupción en la historia de las cadenas globales de suministro energético”. La medida no solo tensiona los mercados energéticos, sino que eleva los precios y provoca efectos adversos en economías y hogares en todo el mundo, añadió el ministro.

Daños económicos y políticos globales

Al Jaber señaló que, mediante comunicados y acciones, Irán ha establecido que el tránsito por el Estrecho depende de su autorización, lo que calificó de coerción y no de libertad de navegación. Subrayó que el Estrecho de Ormuz es un corredor natural regulado por el derecho internacional y que garantizar su tránsito es un derecho, no un privilegio que pueda concederse o utilizarse como arma. Advirtió que instrumentalizar este paso crearía un precedente peligroso a nivel mundial.

El ministro advirtió que la continuidad de las restricciones agrava los daños: cada día de cierre o limitación retrasa envíos, obliga a ajustes en los mercados y presiona al alza los precios, con repercusiones más allá del sector energético que afectan a industrias y hogares. Insistió en que la seguridad energética y la estabilidad económica global dependen de la reapertura inmediata y sin restricciones del Estrecho.

Al Jaber aseguró que Adnoc ha seguido despachando cargamentos y planea aumentar la producción en la medida que lo permitan los daños ocasionados por el conflicto, y que su prioridad es proteger a su personal mientras cumple con sus compromisos con clientes y socios internacionales.

Sin registros de ataques tras el anuncio de cese al fuego

El Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos informó que, el jueves, sus fuerzas armadas no tuvieron que interceptar misiles balísticos ni drones, lo que constituyó el primer día sin ataques desde el inicio de la ofensiva iraní el 28 de febrero. Según The National, en seis semanas las autoridades emiratíes han interceptado 537 misiles balísticos, 26 misiles de crucero y 2.256 drones.

El cese al fuego, anunciado tras una pausa negociada por Estados Unidos, Irán y Pakistán poco antes de las 4:00 del miércoles, abrió una fase en la que las autoridades emiratíes buscan garantizar que cualquier acuerdo proteja al país frente a futuros ataques y restablezca el flujo por el Estrecho de Ormuz. El Ministerio insistió en que los ataques sufridos en las últimas semanas hacen necesaria una postura firme que incluya exigir responsabilidades a Irán y reparaciones por los daños.

La escalada militar ha provocado un saldo humanitario significativo en Emiratos Árabes Unidos: la muerte de dos miembros de sus fuerzas armadas y de un contratista civil marroquí, además de diez víctimas civiles de diversas nacionalidades (pakistaní, nepalí, bangladesí, palestina e india) y un total de 224 personas heridas.

Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, con la mediación de Pakistán, buscan clarificar la viabilidad del acuerdo y establecer mecanismos que garanticen la seguridad y el libre tránsito por uno de los corredores energéticos más críticos del mundo.

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