El presidente Donald Trump advirtió este lunes que las fuerzas armadas de Estados Unidos destruirán cualquier “barco de ataque” iraní que intente acercarse al bloqueo naval de los puertos iraníes, que comenzó a las 14:00 GMT tras el fracaso de las negociaciones de paz celebradas el fin de semana en Pakistán.
En un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, Trump advirtió que cualquier embarcación que se acerque al bloqueo será eliminada de inmediato. Añadió que, según su versión, el resto de la Marina iraní había sido “completamente aniquilada” y que sus fuerzas emplearán el mismo método utilizado contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes en alta mar, en referencia a ataques aéreos previos en el Caribe y el Pacífico.
El Mando Central de EE. UU. había indicado horas antes que el bloqueo se aplicaría de forma imparcial a barcos de todas las naciones que entren o salgan de puertos y zonas costeras iraníes en el Golfo Arábigo y el Golfo de Omán, y aclaró que las embarcaciones sin origen ni destino en Irán podrían seguir transitando por el estrecho. Trump confirmó el horario de inicio en otra publicación en Truth Social, señalando la hora en la costa este de EE. UU.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión militar. La Guardia Revolucionaria iraní advirtió que cualquier buque militar que se acerque al estrecho de Ormuz sería considerado una violación del alto el fuego y recibiría una respuesta “dura y decisiva”. El Ejército iraní calificó el bloqueo de “ilegal” y lo equiparó a un acto de “piratería”, advirtiendo que, si la seguridad de sus puertos se ve amenazada, ningún puerto del Golfo Pérsico estará a salvo.
El bloqueo se anunció después de que las conversaciones entre Washington y Teherán en Pakistán terminaran sin acuerdo. Trump atribuyó la ruptura a la negativa iraní de renunciar a ambiciones nucleares, mientras que el jefe de la delegación iraní, el presidente del Parlamento Mohammad Bagher Qalibaf, declaró al regresar a Teherán que “si luchas, lucharemos”.
El anuncio impactó a los mercados globales: el petróleo estadounidense superó los 103 dólares por barril, con un alza cercana al 7%, y las bolsas asiáticas y los futuros de Wall Street operaron a la baja. Una firma de inteligencia reportó que el tráfico en el estrecho de Ormuz se había ralentizado casi por completo; por ahí circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.
Frente a la escalada, el primer ministro británico Keir Starmer aseguró que el Reino Unido “no apoya el bloqueo” y no se dejará arrastrar a la guerra. Reino Unido y Francia avanzaron además en los preparativos de una misión multinacional de carácter pacífico destinada a restablecer la libertad de navegación en el estrecho cuando las condiciones lo permitan.



