27 de abril de 2026
Buenos Aires, 8 C

Carlos III llega a Washington para reunirse con Trump y hablar ante el Congreso

El rey Carlos III del Reino Unido comenzó este lunes una visita de Estado de cuatro días a Estados Unidos, en un contexto de tensiones transatlánticas por la guerra con Irán y a dos días de un tiroteo ocurrido en una gala a la que asistió el presidente Donald Trump, anfitrión del viaje oficial.

La visita, realizada junto a la reina Camila, tiene como objetivo subrayar los lazos históricos entre ambos países en un momento en que Estados Unidos conmemora el 250.o aniversario de su independencia, según informó el gobierno británico.

En la agenda oficial, Carlos III será el primer monarca británico que se dirige al Congreso estadounidense desde la reina Isabel II, quien lo hizo en 1991. Además, la pareja real compartirá un té con Trump y la primera dama, Melania Trump, y participará en una cena de Estado.

El miércoles, los soberanos viajarán a Nueva York para visitar el memorial del 11 de septiembre. El jueves partirán hacia Bermudas, en lo que será la primera visita del monarca a un territorio británico de ultramar desde su ascenso al trono.

El Palacio de Buckingham confirmó el domingo que la visita seguiría adelante a pesar del tiroteo ocurrido la noche anterior durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. La casa real indicó que Carlos III se mostró “muy aliviado” porque Trump, Melania y el resto de los asistentes resultaron ilesos.

Según el comunicado difundido, un supuesto atacante, que habría actuado en solitario, quedó bajo custodia tras el incidente. Un miembro del equipo de seguridad presidencial sufrió heridas.

El embajador británico en Washington, Christian Turner, dijo en una rueda de prensa el domingo por la noche que, tras amplias conversaciones, “todos estamos muy seguros de que todas las medidas de seguridad apropiadas están en su lugar” para la visita de Estado.

La llegada del monarca coincide con un momento sensible en la relación entre Londres y Washington. La guerra impulsada por Trump contra Irán abrió una inusual brecha diplomática entre ambos gobiernos. El presidente estadounidense criticó públicamente al primer ministro británico, Keir Starmer, por su oposición al conflicto, así como por las políticas migratorias y energéticas de su administración.

Ambos líderes mantuvieron una conversación telefónica el domingo. Durante el diálogo, Starmer transmitió “sus mejores deseos” tras las “escenas impactantes” ocurridas en la gala de la noche anterior.

Según la oficina del primer ministro, también abordaron “la necesidad urgente de que el transporte marítimo vuelva a moverse en el estrecho de Ormuz, dadas las graves consecuencias para la economía global y el coste de vida para las personas en el Reino Unido y en todo el mundo”.

Aunque Starmer criticó públicamente la guerra, defendió la continuidad de la visita real. Al responder a legisladores sobre la decisión, señaló: “A menudo lo que la monarquía puede hacer, a través de los lazos que construye, es tender puentes a lo largo de las décadas en una situación como esta”.

Por su parte, Trump dijo el jueves a la BBC que la visita podría “absolutamente” ayudar a reparar la relación bilateral. El domingo, en declaraciones a Fox News, destacó su vínculo personal con el monarca: “Es amigo mío desde hace mucho tiempo, así que viene, vamos a pasar un gran momento, y representa a su nación como nadie más puede hacerlo”.

(Con información de AFP)

Artículo anterior

Desarrollador argentino lanza herramienta de IA accesible para adultos mayores

Artículo siguiente

Julián Álvarez visitó la expo Sabores de mi tierra en el Leonardo Favio

Continuar leyendo

Últimas noticias

Menos colectivos en AMBA