Hoy María Victoria Gentile Gamond (Magíster en Comunicación Institucional, Licenciada en Comunicación Social, coach y directora de La Consultora) presenta su nuevo libro: Vínculos humanos y la gente de mierda. Es oriunda de Córdoba y vive en Buenos Aires desde hace 28 años. La presentación será a las 18:00 en el Stand 700 del Grupo Libero, Pabellón Azul, en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, La Rural.
La autora sostiene que vivimos en una sociedad de consumo que valora más lo material —bienes y servicios— que las relaciones humanas, por lo que propone repensar los valores y priorizar los vínculos.
Tras una investigación larga, concluye que lo que realmente aporta bienestar y salud son las relaciones profundas con los demás, no la fama, el dinero ni el éxito profesional. A continuación se ofrecen el prólogo y la introducción del libro de Gentile Gamond.
Prólogo
Gracias por leer este libro y por animarse a explorar los vínculos y la manera en que nos relacionamos.
Comencé a escribir oficialmente el 27 de enero de 2021, tras un largo período de aislamiento por la pandemia de COVID-19, aunque la idea del proyecto venía madurando desde años antes, en conversaciones con colegas, amigos y alumnos.
Mis vivencias personales —como abandonar temprano el hogar por situaciones disfuncionales, casarme y divorciarme joven, enfrentar duelos y rupturas de confianza, y atravesar pérdidas y desafíos laborales— fueron disparadores que me llevaron a investigar las relaciones humanas.
Perdoné a quienes me dañaron y agradezco a quienes me ofrecieron afecto y compañía. Esas experiencias me trajeron hasta aquí.
Los dolores y tropiezos pueden impulsar el crecimiento y la creatividad. Con perseverancia, disciplina y resiliencia se pueden transformar obstáculos en logros, aunque no sea un camino fácil.
La soledad obligada por la pandemia me permitió investigar y profundizar, y me dio el coraje para sostener este trabajo como investigadora y escritora.
Escribir fue un proceso largo —cinco años— en el que enfrenté procrastinación, angustia y el síndrome del impostor, pero también descubrí patrones personales que me bloqueaban y aprendí a emplear herramientas de automotivación para avanzar.
El 5 de octubre de 2021 inicié un programa radial con el mismo nombre que el libro en Zonica, plataforma que ganó reconocimiento en la región. El proyecto evolucionó entre 2022 y 2025 y permitió debatir y enriquecer la reflexión sobre las relaciones humanas.
Profesionalmente, pasé de la comunicación social a una observación casi antropológica del comportamiento humano: analizo cambios socioculturales, prácticas lingüísticas, signos y formas de comunicación que hoy incluyen emoticones, stickers, memes y videos en redes y smartphones.
Creo que los vínculos se aprenden: nos ayudan a entender a otros sin vivir necesariamente sus experiencias, y permiten trabajar la empatía y la resiliencia. Propongo una “alerta” para prestar atención a las personas que nos rodean, evaluar por qué las elegimos y trabajar activamente esas relaciones en lugar de darlas por hechas.
También es importante aprender a alejarse de vínculos tóxicos cuando los intereses o valores cambian, y no tolerar a quienes nos desvalorizan o provocan sufrimiento.
Esto exige dejar de ser pasivos en las relaciones: conectar más allá de un mensaje de texto, interesarse de verdad por el otro y no conformarse con una imagen parcial que ofrecen las redes sociales.
Conectar con personas que aporten otras miradas, ensayar nuevas relaciones y decidir conscientemente con quién compartir el tiempo es clave.
Frases sencillas como “¿Cómo estás?”, “Gracias”, “Por favor”, “Perdón”, “Felicitaciones”, “Permiso”, “Estoy orgulloso de vos”, “¿Llegaste bien?” o “Buena suerte” ayudan a sostener un vínculo: quien está interesado esperará la respuesta del otro.
ADVERTENCIA: Este libro no está dirigido a quienes prefieren mantener relaciones superficiales o rehúyen la introspección y el esfuerzo que exige profundizar en los vínculos.
Finalmente: construyan vínculos con amor o no construyan nada.
Introducción
“La buena vida se construye con buenas relaciones”
Robert Waldinger
Mucha gente cree que la riqueza, la fama, el éxito profesional, los viajes o la apariencia garantizarían la felicidad. Sin embargo, esos logros suelen producir satisfacciones efímeras; conviene preguntarse: “¿Qué da sentido a mi vida?”
Este libro invita a repensar qué lazos elegir y cuáles priorizar. Parte de la premisa de que los vínculos humanos son el factor central del bienestar y que la calidad de las relaciones cercanas refleja la satisfacción vital de cada persona.
Una de las evidencias más destacadas proviene del estudio longitudinal sobre la felicidad de la Universidad de Harvard, dirigido por el psiquiatra Robert Waldinger, que concluye que lo que mantiene a las personas felices y saludables son las relaciones profundas, no la fama, el dinero ni el trabajo incansable.
En años recientes, médicos, sociólogos, filósofos, psicólogos y otros profesionales han coincido con esta idea, lo que motivó aún más la elaboración de este libro.
El propósito aquí es valorar los vínculos y examinar cómo se construyen a lo largo de la biografía; las conexiones con los demás favorecen la salud y la identidad, porque los seres humanos necesitamos interactuar para desarrollarnos.
Como decía Aristóteles, el ser humano es por naturaleza un animal social: la socialización y la comunicación son herramientas que permiten relacionarse con libertad y autorrealización dentro de una comunidad.
Otra inspiración fue Amor Líquido de Zygmunt Bauman, que describió la fragilidad de los lazos en una modernidad marcada por la volatilidad. Bauman advierte cómo la vida contemporánea tiende a convertir a las personas en objetos de consumo, una tendencia que se ve reforzada por aplicaciones de citas que facilitan encuentros rápidos y desechables.
La pandemia y el aislamiento mostraron la importancia de las relaciones: muchos valoraron de otro modo a colegas, amigos y familiares; las videollamadas se volvieron habituales y surgieron nuevas formas de vínculo. Algunos desarrollaron más empatía y solidaridad, otros mostraron comportamientos negativos, pero en general se hizo evidente la necesidad de relacionarse.
No está claro cuánto perdurará el impacto psicológico del aislamiento ni cómo seguirán transformándose las relaciones ante los avances tecnológicos —incluida la interacción con chatbots y robots—, pero lo cierto es que surgieron maneras de vincularse que llegaron para quedarse.
El título del libro usa “vínculos” en lugar de “relaciones” porque implica un grado mayor de compromiso y trabajo para mantener la conexión en el tiempo.
Como señala Sofía Stamateas, “relacionarse” no siempre equivale a “vincularse”: vincularse exige mostrarse vulnerable y comprometerse, algo que muchas personas evitan por miedo a ser heridas. Sin esa vulnerabilidad es difícil construir lazos profundos.
También juego con la analogía tecnológica del hipervínculo: un enlace que conecta dos contenidos y permite saltar de uno a otro; es el símbolo de la tapa del libro. Por cuestiones prácticas, en el texto se emplearán ambos términos como sinónimos cuando convenga y se profundizará en cada tema en capítulos posteriores.
Para concluir: vivimos en una sociedad que prioriza lo material sobre las relaciones. Es tiempo de repensar los valores y usar la capacidad persuasiva de la comunicación emocional —lo que la publicidad aplica para vender— para fomentar mejores vínculos entre las personas.
Las emociones forman parte central de la comunicación humana; emplearlas para crear puentes auténticos entre cerebro y corazón puede contribuir a relaciones más saludables.
La entrada, los horarios, los días
Entrada: La entrada a la Feria del Libro de Buenos Aires cuesta $8.000 de lunes a jueves y $12.000 los viernes, sábados y domingos.
Con la entrada, el visitante recibe un “chequelibro” que permite obtener descuentos en librerías al finalizar la feria.
Gratis: ingreso gratuito de lunes a jueves desde las 20:00.
Fecha: La Feria se extiende hasta el 11 de mayo.
Horarios: lunes a viernes de 14:00 a 22:00; sábados, domingos y feriados de 13:00 a 22:00.

