El 19 de marzo se inauguró oficialmente el King Charles III England Coast Path. Con un trazado costero de 4.325 kilómetros que recorre todo el perímetro marítimo de Inglaterra, se ha convertido en el sendero costero gestionado más largo del mundo.
En la ceremonia, el rey Carlos caminó aproximadamente dos kilómetros del recorrido y proclamó la nueva Reserva Natural Nacional de Seven Sisters, con los acantilados de tiza blanca de East Sussex como escenario del acto.
El proyecto, desarrollado durante 17 años, permite recorrer sin interrupciones la costa desde la frontera con Escocia, en el noreste, hasta la frontera con Gales, en el oeste. Según National Geographic, actualmente hay unos 3.400 kilómetros con acceso total y se estima que el 90 % de las infraestructuras estarán completadas hacia julio.
La construcción del trazado
El primer tramo del sendero se abrió en 2010 en Weymouth, como preparación para los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Desde entonces, Natural England —el organismo asesor del Gobierno en materia ambiental— ha trabajado junto al Ministerio de Medio Ambiente y más de 50 autoridades locales para consolidar la ruta.
Durante el proceso se crearon 1.600 kilómetros de nuevos senderos en playas, dunas y acantilados que antes estaban cerrados al público, y se mejoraron unos 2.700 kilómetros de rutas existentes mediante la instalación de puentes, pasarelas y señalización propia de un Sendero Nacional.
El recorrido atraviesa paisajes costeros relevantes como los acantilados de tiza de Seven Sisters, la Costa Jurásica, las dunas de Formby y tramos en Cumbria, Cornualles, Northumberland y Norfolk. El diseño incluye una cláusula de retroceso: si la erosión costera avanza por la subida del nivel del mar, la ruta se desplaza hacia el interior para mantener su continuidad.
Impacto económico y social en las comunidades costeras
Además de su valor paisajístico, el sendero fue concebido para revitalizar económicamente las localidades litorales. Según Natural England, los visitantes de los senderos costeros ya generan más de 470 millones de dólares anuales para las economías locales y sostienen alrededor de 6.000 empleos.
Con la unificación total de la ruta se espera que esas cifras aumenten, atrayendo turismo internacional interesado en el senderismo de larga distancia.
El proyecto también incorpora un componente de salud pública: las autoridades destacaron en la inauguración que el acceso ampliado al litoral busca promover el bienestar físico y mental, facilitando que cualquier persona pueda caminar junto al mar.
El sendero se presenta así como una vía de conexión entre la población y la naturaleza, con un enfoque en la sostenibilidad y la recuperación del paisaje costero.
Un récord mundial con ambición conservacionista
La elección de los acantilados de East Sussex como escenario de la inauguración fue intencionada: esos acantilados forman parte de la nueva Reserva Natural Nacional de Seven Sisters, declarada por el rey Carlos III durante el acto, lo que subraya el componente conservacionista del proyecto. La combinación de acceso público y protección ambiental define la filosofía del sendero: abrir el litoral sin comprometer su preservación.
Con 4.325 kilómetros previstos y más de tres cuartas partes ya transitables, el King Charles III England Coast Path supera a cualquier otro sendero costero gestionado en el mundo.
Su culminación está prevista para el inicio del verano en el hemisferio norte, lo que marcará la finalización de un proyecto iniciado hace 17 años y que redefine la relación de Inglaterra con su costa.

