Springfield desempeña un papel central en la historia de la Ruta 66, conocida como la “Madre de las Carreteras”. La ciudad es considerada su cuna oficial: en 1926, en el Colonial Hotel, autoridades federales y estatales acordaron el nombre de la vía que uniría Chicago con Los Ángeles.
Desde entonces, Springfield se ha consolidado como un referente histórico y cultural dentro del recorrido más emblemático de Estados Unidos, según destaca la BBC.
La relación entre Springfield y la Ruta 66 se refleja en la preservación de tramos originales y en la conservación de su patrimonio. Una placa en el centro marca el lugar exacto donde se eligió el nombre, un hito que convirtió a la ciudad en un punto clave para el desarrollo de la red nacional de carreteras y que sigue presente en su identidad urbana.
El origen del nombre y el rol de Springfield
Springfield es considerada el lugar de nacimiento de la Ruta 66 porque allí la comisión federal de carreteras decidió su denominación oficial. En 1926, durante una reunión en el Colonial Hotel, representantes federales y estatales discutieron la numeración de la nueva autopista, cuyo objetivo era conectar el Medio Oeste, el Suroeste y California mediante una red nacional numerada y homogénea.
Según la BBC, la elección del número generó debate. Cyrus Avery, alto funcionario de Oklahoma, propuso inicialmente “US 60” por razones geográficas, pero presiones desde Kentucky llevaron a reconsiderar esa designación.
Finalmente, Avery y B. H. Piepmeier, funcionario de Missouri, acordaron el número 66 por su sonoridad y facilidad para los viajeros. El 30 de abril de 1926 se envió un telegrama desde Springfield comunicando la decisión a Washington, y la denominación fue aprobada oficialmente el 11 de noviembre de 1926.
Un legado cultural y literario
La Ruta 66 impulsó de forma notable a Springfield, que experimentó un aumento del tráfico de automovilistas y se afirmó como punto clave en la ruta hacia el oeste y el regreso al este. La carretera trascendió su función práctica y se incorporó al imaginario colectivo estadounidense como referente literario y musical.
En Las uvas de la ira, John Steinbeck inmortalizó la vía como la “Madre de las Carreteras”, símbolo de esperanza para los migrantes del Dust Bowl durante la crisis y sequía de los años 30. Más tarde, la canción “(Get Your Kicks on) Route 66”, compuesta por Bobby Troup en 1946, revitalizó la imagen de la carretera como ícono de libertad y aventura.
Negocios familiares, moteles clásicos y estaciones de servicio prosperaron a lo largo de la Ruta 66, respondiendo al constante flujo de viajeros y convirtiendo la vía en un fenómeno cultural y turístico. “La Ruta 66 trajo un desfile de coches a Springfield”, señala Guy Mace, propietario del Route 66 Car Museum en West College Street, cuya colección incluye vehículos clásicos fabricados entre 1907 y 1980.
Conservación y autenticidad en Springfield
A pesar de los desvíos y modificaciones sufridos por la Ruta 66 a lo largo del tiempo, Springfield conserva extensos tramos originales que mantienen su uso cotidiano y su atmósfera histórica. “Está prácticamente intacta aquí”, afirma Mace, aunque reconoce que la ciudad tardó en reconocer el valor económico de ese legado; “finalmente, en los últimos 10 o 15 años comenzaron a valorarlo”, añade.
El entorno urbano de Springfield conserva edificios, comercios y tradiciones de la época dorada de la ruta. Destacan el Gillioz Theatre, inaugurado poco antes de la denominación oficial, y el Rockwood Motor Court, en funcionamiento desde 1929 y considerado uno de los moteles más antiguos del itinerario. Los visitantes pueden recorrer el museo de Mace o almorzar en el clásico College Street Café, conocido por su tarta casera.
A unos 35 kilómetros al oeste de la ciudad, Gary’s Gay Parita es una estación de servicio reconstruida y gestionada por Barbara Turner como homenaje a los años de esplendor de la carretera. “Cuando preguntamos por qué vienen a Springfield, nos responden: nostalgia”, relata Turner.
“Guardamos cosas. Las grandes ciudades no conservan lo antiguo. Un visitante me vio limpiando y dijo: ‘No limpies mucho, eso es lo que queremos ver’”, comenta en la entrevista con el medio británico.
El atractivo actual de Springfield en la Ruta 66
El atractivo de Springfield reside en la autenticidad preservada de la Ruta 66. Quienes recorren sus calles hallan un testimonio fiel del mosaico cultural estadounidense, más allá de lo que ofrecen los grandes destinos comerciales del país.
La ciudad ha logrado mantener vivos tanto los negocios tradicionales como el espíritu nostálgico asociado a la carretera, consolidándose como un referente para viajeros y entusiastas que desean revivir el legado de la “Madre de las Carreteras”.
Hoy, Springfield sigue siendo punto de encuentro para miles de visitantes que buscan recorrer la Ruta 66 desde su origen. La ciudad combina historia, patrimonio y hospitalidad, manteniendo vigente su papel en la memoria colectiva y cultural de Estados Unidos.

