La Libertad Avanza intentará este martes encauzar las diferencias con los bloques dialoguistas del Senado para avanzar con la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei. La jefa del bloque oficialista en la Cámara alta, Patricia Bullrich, liderará una reunión con el llamado “grupo de los 44”, la mayoría circunstancial que permitió aprobar el Presupuesto y que ahora resulta clave para sancionar la ley el 11 de febrero.
El encuentro será a las 15 en las oficinas del bloque radical y buscará acercar posiciones sobre los puntos más sensibles del proyecto: la reducción del Impuesto a las Ganancias para las empresas, la creación de un Fondo de Asistencia Laboral para cubrir indemnizaciones y la vigencia de la ultraactividad de los convenios colectivos de trabajo.
Bullrich acudirá con respuestas del Ejecutivo a los planteos formulados por los bloques dialoguistas, muchos de ellos transmitidos por los gobernadores, especialmente en lo relativo al impacto fiscal de la iniciativa.
El poroteo y las tensiones
El oficialismo considera que cuenta con los votos para aprobar la reforma en general, pero necesita asegurar el respaldo artículo por artículo, sobre todo en las normas centrales del proyecto, que el Gobierno presenta como medidas para fomentar el empleo registrado.
Las negociaciones parlamentarias se desarrollan en paralelo a las gestiones del ministro del Interior, Diego Santilli, con gobernadores que rechazan cambios impositivos que afecten las finanzas provinciales. En ese contexto, Bullrich busca estirar las tratativas hasta último momento sin resignar los artículos considerados esenciales.
Al encuentro asistirán los jefes de bloque Eduardo Vischi (UCR), Luis Juez (Frente Cívico), Martín Goerling Lara (PRO), Flavia Royón (Primero los Salteños), Carlos Arce (Frente Renovador de la Concordia), Edith Terenzi (Despierta Chubut), Beatriz Ávila (Independencia), Carlos “Camau” Espínola (Provincias Unidas) y los senadores por Santa Cruz José Carambia y Natalia Gadano.
La Libertad Avanza tiene 21 senadores propios y necesita sumar al PRO, al radicalismo y a los bloques provinciales para alcanzar los 37 votos necesarios tanto para habilitar la sesión como para aprobar el proyecto en general y en particular.
Impuestos e indemnizaciones, los nudos del debate
El principal punto de conflicto con las provincias es la reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias para sociedades, que pasaría del 35% al 31,5%. Los gobernadores aliados advierten que la medida implicaría una pérdida cercana a 3 billones de pesos para sus arcas y reclaman algún mecanismo de compensación.
Desde el Ejecutivo, el ministro de Economía Luis Caputo defendió la baja como un incentivo para la inversión y el empleo, y señaló que su impacto se sentiría a partir de 2027, con un costo fiscal estimado en 1,5 billones de pesos.
También genera resistencia la reducción de aportes patronales por su efecto en el sistema previsional, y la modificación de impuestos internos a automóviles, embarcaciones, aviones y bienes suntuarios.
Otro eje de discusión es la creación del Fondo de Asistencia Laboral, financiado con un aporte del 3% de las contribuciones patronales destinadas a la ANSES para cubrir indemnizaciones por despido. En las negociaciones se baraja la posibilidad de limitar este mecanismo a las PYMES, excluyendo a las grandes empresas.
El Gobierno sostiene que el sistema previsional se financia mayoritariamente con recursos de rentas generales y que las contribuciones patronales representan una porción menor, argumento con el que pretende destrabar uno de los capítulos más controvertidos de la reforma.


