10 de mayo de 2026
Buenos Aires, 7 C

De Vaca Muerta a las nuevas eléctricas: quién controla la energía argentina

Hay noticias sobre Vaca Muerta con frecuencia: nuevos picos de producción, récords en el saldo comercial energético y anuncios de inversiones. Las perspectivas para este yacimiento son favorables, en un contexto internacional marcado por incertidumbres sobre el suministro de petróleo y gas.

Frente a la volatilidad de los precios internacionales y las expectativas positivas, el sector energético argentino está experimentando cambios estructurales: se fueron algunas empresas internacionales y entraron o ampliaron su presencia actores locales y otros inversores. Eso está redefiniendo el mapa del ecosistema energético del país.

A la tradicional presencia de compañías como YPF, Pan American Energy (PAE), Pampa Energía, Corporación América (CGC) y Tecpetrol se sumaron ejecutivos y grupos con trayectoria y nuevos jugadores locales. Entre los nombres destacan Miguel Galuccio (Vista Energy), Jorge Brito (Genneia y Camuzzi) y José Luis Manzano (Edenor, Phoenix y Metrogas), así como nuevos conglomerados liderados por los hermanos Neuss, Rubén Cherñajovsky, Luis Galli y ex ejecutivos de Inverlat. También llegaron inversores extranjeros y empresas independientes que el Gobierno espera que impulsen más actividad, como Continental Resources.

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La producción asociada a Vaca Muerta ya se refleja en las cuentas externas: en el primer trimestre del año el sector registró un saldo positivo de USD 2.405 millones, el mayor para ese período, según el Indec.

En 2025 la balanza energética cerró con un superávit de USD 7.815 millones, el nivel más alto desde que hay registros, con exportaciones de combustibles y energía por USD 11.086 millones (+12,8%) e importaciones por USD 3.271 millones (-18%).

Las caras de Vaca Muerta

Horacio Marín, CEO de YPF, afirmó que Argentina podría llegar a exportar un millón de barriles diarios en algunos años. El plan “4×4” de YPF busca multiplicar por cuatro el valor de la compañía entre 2024 y 2027, concentrándose en Vaca Muerta y en proyectos de gas natural licuado (GNL), vendiendo activos convencionales y mejorando la eficiencia, con la meta de que el país alcance exportaciones por más de USD 30.000 millones para 2030.

YPF es hoy el principal productor de hidrocarburos no convencionales del país, con aproximadamente 200.000 barriles diarios, y posee una posición relevante en refinación y en el mercado de combustibles, con cerca del 55% del mercado y casi 1.700 estaciones de servicio.

Pan American Energy (PAE), presidida por Alejandro Bulgheroni, es otra petrolera integrada de peso, con más de 240.000 barriles equivalentes por día y una inversión anual cercana a los USD 2.000 millones. Opera áreas en Vaca Muerta y proyectos en Cerro Dragón, participa en el oleoducto VMOS y lidera el consorcio Southern Energy (SESA), que planea posicionar a Argentina como proveedor de GNL, con compromisos de inversión superiores a USD 15.000 millones en 20 años.

Vista Energy, fundada por Miguel Galuccio, es la principal productora independiente y mayor exportadora de crudo del país. Desde su inicio invirtió más de USD 6.500 millones y produce en torno a 135.000 boe/d, con planes de inversión de más de USD 4.500 millones entre 2026 y 2028 para aumentar la producción a 180.000 boe/d en 2028 y superar 200.000 boe/d en 2030.

Pampa Energía, de Marcelo Mindlin, es uno de los mayores productores privados de gas y participa en varios bloques de Vaca Muerta. Está involucrada en proyectos de exportación y transporte, y posee activos de generación y participación en Transener.

Otros actores relevantes son CGC (Corporación América) y Tecpetrol (Techint). CGC explora también yacimientos como Palermo Aike en Santa Cruz; Tecpetrol opera en Neuquén y el Noroeste y alcanzó en 2023 niveles relevantes de producción de gas en Fortín de Piedra, con inversiones sustanciales y desarrollos como Los Toldos II Este con un plan de inversión escalonado hasta 2028.

Un informe de la Cámara de Exploración y Producción (CEPH) proyecta que, con mayores inversiones, estabilidad regulatoria y competitividad, las exportaciones energéticas podrían superar los USD 41.000 millones anuales hacia 2035. Argentina dispone hoy de recursos petroleros suficientes para abastecer la demanda interna por más de un siglo y reservas de gas para cubrir el consumo local por más de dos décadas; aprovechar ese potencial depende de acelerar Vaca Muerta, ampliar la infraestructura de GNL, mejorar eficiencia y atraer inversiones.

Según la consultora Empiria, la energía volvió a aportar dólares tanto por el comercio exterior como por flujos financieros ligados a Vaca Muerta: en 2025 el aporte neto del sector fue de USD 9.214 millones, el mayor de la serie, y en el primer trimestre de 2026 sumó otros USD 2.674 millones.

Entre las principales compañías también figuran Pluspetrol, que adquirió activos de ExxonMobil y presentó un RIGI por USD 12.000 millones para llegar a 100.000 barriles diarios en determinados activos; Phoenix (vinculada a Mercuria), con planes de inversión por varios miles de millones; Continental Resources; Chevron, que el Gobierno anticipó que presentará un RIGI por USD 10.000 millones; TotalEnergies, ya principal productora privada de gas y con renovables; y Shell, con producción relevante y varios bloques operados.

Las nuevas del no convencional

El sector energético está dinámico y eso implica entradas y salidas de actores, según especialistas como Daniel Montamat, ex presidente de YPF. El plan Andes de YPF, derivado del “4×4”, implicó concentrarse en Vaca Muerta y desprenderse de campos convencionales maduros, lo que abrió oportunidades para empresas medianas, muchas vinculadas a servicios petroleros, que se convirtieron en nuevas operadoras dispuestas a invertir en tecnología y mano de obra.

Empresas tradicionales como Pecom retomaron roles operativos y firmaron acuerdos con otras firmas; otras compañías que compraron activos de YPF incluyen Crown Point, Bentia, Ingeniería Sima, Petroleros Sudamericanos, Quintana Energía, TSB, Roch, Clear y Patagonia Resources, entre otras. Muchas de estas participan además en los grandes proyectos de evacuación de hidrocarburos: el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y Southern Energy (SESA), claves para la capacidad exportadora y con plazos de ejecución próximos.

SESA es el RIGI más grande aprobado hasta ahora, por más de USD 15.000 millones. De los 23 proyectos con visto bueno del régimen, cinco corresponden al sector energético.

Generación eléctrica

El segmento eléctrico registró importantes movimientos: nuevas licitaciones, privatizaciones y la entrada de grupos que consolidan presencia en distribución, transmisión y generación.

Edison Energía se expandió rápidamente al adquirir empresas de distribución y transmisión en varias provincias y centrales hidroeléctricas, con socios que incluyen a los hermanos Neuss, Rubén Cherñajovsky, Luis Galli e Inverlat. Edison afirma haber invertido alrededor de USD 600 millones y señala la necesidad de inversiones adicionales en transporte de energía por cerca de USD 10.000 millones para aliviar cuellos de botella.

Edison y Genneia adquirieron la mitad de Transener por unos USD 356 millones, entrando así en la principal transportadora eléctrica del país, donde ya participa Pampa Energía. Pampa mantiene además una posición relevante en generación, con centrales térmicas, parques eólicos e hidroeléctricas, y en transporte de gas a través de TGS, que anunció un proyecto de procesamiento de líquidos del gas por USD 3.000 millones.

TGN, controlada por Techint y CGC, es otro operador clave en transporte de gas. En generación también se destacaron MSU Energy, Central Puerto, AES, Grupo Albanesi y YPF Luz, que aporta alrededor del 10% de la energía eléctrica del país.

En distribución, Edenor (con Daniel Vila, José Luis Manzano y Mauricio Filiberti) y Edesur (Enel) siguen siendo los principales actores en el área metropolitana, mientras que Grupo Desa opera distribuidoras en varias ciudades del interior. En gas, Camuzzi, Naturgy y Metrogas son protagonistas; YPF anunció la venta del 70% de Metrogas y hay interesados como Manzano, aliado a Mercuria, que también suena para compras relacionadas con estaciones de servicio y activos refinadores vinculados a Shell y Raizen.

En el mercado de combustibles, YPF mantiene una posición dominante con cerca del 60% del mercado; Axion (PAE) y Puma (Trafigura) son otros jugadores relevantes.

Especialistas advierten que medidas como la extensión del RIGI a proyectos de petróleo y gas son positivas, pero subrayan la importancia de evitar distorsiones: para sostener una fuente estable de divisas es necesario que el precio interno esté alineado razonablemente con el precio de exportación, de modo que los incentivos a invertir y producir no se vean afectados.

Los líderes del sector reconocen que los números respaldan el potencial de Vaca Muerta y otros yacimientos, pero mantienen atención sobre la macroeconomía, la estabilidad regulatoria y las políticas del Gobierno. Para empresarios y operadores, la continuidad de reglas claras y la previsibilidad son factores decisivos para que las inversiones a largo plazo se concreten y consoliden el aprovechamiento del potencial energético argentino.

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