13 de mayo de 2026
Buenos Aires, 13 C

58% de los argentinos considera que la situación empeoró en el último año

La última edición de la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP) de la Universidad de San Andrés, correspondiente a mayo de 2026, muestra un alto nivel de descontento social en Argentina. El 58% de los consultados considera que la situación del país empeoró en los últimos doce meses, y el 56% afirma que su situación económica personal es peor que en mayo de 2025.

El estudio señala que el nivel de satisfacción con la marcha general de las cosas se mantiene en 29%, apenas un punto por encima de abril, mientras que la insatisfacción neta alcanza el 68%. El informe atribuye este malestar principalmente a la percepción negativa sobre ingresos y empleo. Los bajos salarios y la falta de trabajo son señalados como los problemas principales por el 37% de los encuestados, seguidos por la corrupción (36%) y, en menor medida, la inflación (22%).

La encuesta, realizada en un contexto de volatilidad económica, confirma que los bajos salarios y la falta de trabajo ocupan desde hace meses el primer lugar entre las preocupaciones públicas (37% cada uno), con la corrupción muy cerca (36%). Además, la inflación vuelve a cobrar relevancia entre los temas que afectan a la población.

En materia de aprobación gubernamental, el informe indica que el apoyo al gobierno de Javier Milei se estabilizó tras varios meses de caída. La aprobación presidencial alcanza el 37% y la desaprobación el 60%, con variaciones mínimas respecto a abril. La satisfacción con el desempeño del Poder Ejecutivo cayó tres puntos, del 26% al 23%, convirtiéndose en el poder con mayor deterioro en el mes, mientras que el Poder Legislativo continúa en niveles históricamente bajos.

La dimensión económica incide de manera central en la evaluación del rumbo del país. Un experimento incluido en el informe sobre la dolarización muestra que más del 63% está de acuerdo con la decisión de no haber dolarizado la economía; ese apoyo se mantiene independientemente del argumento presentado o del interlocutor. En cuanto a la moneda de cobro salarial, el 47% prefiere percibir su salario en pesos frente a un 29% que elegiría dólares.

Estos resultados sugieren una resistencia, ya sea cultural o funcional, a la dolarización total de los salarios y una percepción extendida sobre los riesgos de dolarizar la economía en el contexto actual. La sociedad parece haber incorporado la idea de que la medida es inviable o arriesgada en estas condiciones.

El estudio también analiza las emociones que suscita la figura presidencial. Las respuestas están polarizadas: entre quienes apoyan a Milei predominan sentimientos de esperanza, mientras que entre quienes lo desaprueban —que constituyen el 60% de la muestra— prevalecen sensaciones de vergüenza, rechazo y asco.

Respecto a las expectativas sobre el futuro, el pesimismo disminuye ligeramente pero sigue siendo mayoritario: el 44% considera que la situación del país empeorará en el próximo año, y el 26% espera una mejora. El informe destaca que la brecha es especialmente amplia entre los votantes de Milei, quienes evalúan muy negativamente el pasado pero mantienen expectativas de mejora.

En el ámbito político, la encuesta muestra una consolidación de referentes opositores entre quienes desaprueban la gestión: Axel Kicillof y Cristina Kirchner aparecen con 49% de consenso cada uno, y Myriam Bregman con 46%. El documento interpreta esto como la existencia de un “archipiélago” de referentes que retienen a casi la mitad de los críticos del gobierno, sin que surja un liderazgo único. En la imagen general, Patricia Bullrich (37%) y Milei (35%) continúan liderando, pero ambos muestran una tendencia a la baja, lo que indica un desgaste del oficialismo mientras la oposición mantiene su base.

La imagen del vocero presidencial, Manuel Adorni, es la que peor desempeño registra dentro del gabinete. Su desaprobación llegó al 73% y presenta el diferencial de imagen más negativo del equipo, con -59%.

La consulta sobre preferencias salariales refleja la resistencia a la dolarización: el 47% de los encuestados prefiere cobrar en pesos y solo el 29% optaría por recibir su salario en dólares, confirmando la inclinación por la moneda local en las remuneraciones.

El informe subraya que las preocupaciones económicas predominan sobre las estrictamente políticas. Los bajos salarios, la falta de empleo y la corrupción encabezan las inquietudes ciudadanas, mientras que la inflación vuelve a ser una preocupación que afecta la vida cotidiana. El pesimismo sobre la situación general y personal predomina, con divisiones en las expectativas sobre la evolución futura.

Entre los votantes oficialistas, la evaluación del pasado es muy negativa, pero el optimismo respecto al futuro es notablemente mayor que el promedio general. La encuesta señala además que el núcleo de apoyo al gobierno se ha reducido, mientras la oposición consolida a sus referentes sin que surja una figura única que aglutine a todos los críticos.

En conclusión, la ESPOP de la Universidad de San Andrés indica que, aunque la aprobación general del gobierno se estabilizó después de meses de descenso, el malestar social persiste. El deterioro en la imagen de comunicadores oficiales como Manuel Adorni es pronunciado, y el ánimo social continúa fuertemente condicionado por la situación del empleo y los salarios.

Artículo anterior

Starmer busca relanzar su gobierno tras el peor resultado laborista en décadas

Artículo siguiente

Proyecto de inclusión y accesibilidad para personas con TEA en 3 de Febrero

Continuar leyendo

Últimas noticias

Menos colectivos en AMBA