El juicio oral por la causa de los Cuadernos de la Corrupción se reanudó este martes ante el Tribunal Oral Federal 7 con nuevas declaraciones centradas en la operatoria de los vuelos presidenciales que unían Buenos Aires con Río Gallegos y El Calafate durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.
El primer testigo del día, el militar retirado José Molina, declaró por videoconferencia.
En las últimas audiencias se trabajó en reconstruir cómo se realizaban los controles de equipaje en los vuelos oficiales hacia Santa Cruz. Las declaraciones buscan determinar si las valijas y bolsos que viajaban en esas aeronaves pasaban por los controles de seguridad habituales o si existían procedimientos excepcionales para determinados funcionarios y bultos.
La investigación parte de la hipótesis incorporada durante la instrucción: que parte del dinero presuntamente producto de sobornos podría haber sido trasladado a Santa Cruz en aviones oficiales, en equipajes que no habrían sido sometidos a escáner ni a revisiones aeroportuarias.
El proceso oral, iniciado en noviembre pasado, juzga a la ex presidenta Cristina Kirchner junto a ex funcionarios y empresarios acusados de integrar una asociación ilícita dedicada al cobro de sobornos vinculados con la adjudicación de obra pública en los gobiernos kirchneristas.
El primer testigo del día declara por videoconferencia sobre los vuelos presidenciales durante el kirchnerismo
Se trata de José Molina, militar retirado de la Fuerza Aérea que integró la flota presidencial entre 2010 y 2015. Declaró que participó como tripulante en vuelos a Santa Cruz, tanto a El Calafate como a Río Gallegos. Dijo que trabajó como mecánico y explicó que el equipaje facturado, los bolsos grandes, se colocaba en una bodega central del avión, mientras que el equipaje de mano se llevaba a bordo. Sobre el Tango 01 señaló que el equipaje presidencial y ceremonial era manipulado por el área de Ceremonial, encargada de subir y bajar esas piezas.


