Después de seis años, Leonel Chainski —padre de las trigemelas de Lomas: Victoria, Julieta y Delfina Chainski Catalá— dijo haber encontrado una señal sobre su futuro. Lo hizo público en un posteo en @lastrigemelas, donde sorprendieron las imágenes que compartió.
Cuenta que halló la conexión al revisar fotos antiguas: eran del viaje a Europa, tomadas en Praga el 22 de enero de 2020. Relató cómo una obra que entonces lo llamó la atención ahora adquiere otro significado.
El viaje lo hizo junto a su pareja, Vanina Catalá, madre de las niñas. Ninguno imaginó que después de esas vacaciones recibirían la noticia de un embarazo trigemelar, un caso muy inusual: se trata de un embarazo monocorial triamniótico, producto de un mismo óvulo que se dividió en tres, una condición que ocurre en proporciones extremadamente raras.
La imagen que marcó al papá de las trigemelas
Victoria, Julieta y Delfina cumplen años el 25 de julio; Leonel recordó que el mismo año del nacimiento había estado observando en Praga una obra con tres bebés gigantes. En su posteo se preguntó si existen señales del destino y contó que esa foto lo dejó sin palabras.
En diálogo con La Unión explicó que durante mucho tiempo pensó en esa imagen sin saber cómo expresarlo. Recordó que la foto data de enero de 2020 y que sus hijas nacieron en julio de ese año, por lo que, dijo, le llevó seis años comprender el valor emocional de verse en medio de las tres figuras.
La pareja caminaba por las frías calles de Praga cuando se encontraron con las esculturas llamadas “Babies” del artista David Cerný, que representan bebés gigantes de bronce con lo que parecen códigos de barras en lugar de rostro.
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Leonel junto a las esculturas antes de saber que sería padre de trigemelas.
Relató que quedó impactado al ver una figura y, al mirar alrededor, descubrió otras dos: “Tres bebés oscuros, extraños y enigmáticos gateando a mi alrededor”, detalló.
Lo llamativo es que en ese momento Vanina empezaba a sentir los primeros síntomas del embarazo, aunque la pareja aún no sabía que serían padres ni que esperarían tres niñas idénticas. “Pensábamos que era jet lag o que habíamos comido algo raro”, recordó Leonel, que ahora ve esas fotos como un anticipio involuntario de la vida.
Las fotos que revelan el mensaje del futuro
En su publicación, Leonel compartió un carrusel de imágenes y explicó con detalle lo ocurrido en enero de 2020, cuando nada presagiaba la llegada de Victoria, Julieta y Delfina.
Al volver a ver aquellas fotos, dijo que la sensación es pasar del frío metal de Praga a la explosión de colores y risas que representan sus hijas hoy. Señaló que la vida suele enviar señales que uno no percibe en el momento y definió ese encuentro con las esculturas como “el mejor código de barras que me tocó escanear en mi vida”.
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Las esculturas que hoy tienen un nuevo significado para Leonel.
El autor de la obra es un artista de origen checo, David Cerný, quien suele dejar abiertas las interpretaciones de sus piezas. Las tres figuras en bronce representan bebés gateando; miden más de tres metros y pesan alrededor de 350 kilogramos cada una.
Lo que más llama la atención de estas esculturas son sus caras, con una apariencia implosionada y una especie de código de barras en el centro, elemento que algunos interpretan como una crítica a la manipulación o estandarización del ser humano.
¿Casualidad o señal del destino? Esa es la pregunta que queda para quienes buscan lecturas más allá de lo evidente.
Mirá el posteo:
– En su publicación en Instagram, Leonel se preguntó si creen en las señales del destino y explicó que la foto fue tomada en Praga el 22 de enero de 2020 a las 18:06. Relató que caminaban por las calles frías y se toparon con las esculturas de David Cerný: grandes bebés de bronce con lo que parecen códigos de barras en lugar de rostro. Contó que al principio se sorprendió por una figura, luego se dio cuenta de que había otras dos; en ese momento Vanina empezaba a tener náuseas y ambos atribuyeron los malestares al jet lag. Más tarde, ya en Buenos Aires, supieron que esperarían no una sino tres niñas. Invitó a ver las fotos del carrusel y señaló lo impactante que le resulta hoy pasar del “frío metal de Praga” a la alegría de sus hijas; describió la experiencia como una señal de la vida y preguntó a sus seguidores si alguna vez les había pasado algo similar.
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