12 de abril de 2026
Buenos Aires, 24 C

Dos terapias científicas para afrontar el agotamiento laboral, según especialista internacional

El agotamiento laboral, o burnout, afecta a millones de trabajadores en todo el mundo. Proviene del exceso de trabajo y del estrés crónico, y tiene consecuencias tanto para la salud física como para la mental.

Según datos recientes, dos tercios de los empleados reportan síntomas de agotamiento, una tendencia que exige respuestas efectivas en puestos y entornos de alta presión.

En un artículo de la revista Infosalud, la psicoterapeuta estadounidense Shaina Siber explica que el burnout supera al cansancio físico: el estrés persistente altera la estructura y el funcionamiento cerebral, activa el centro del miedo y complica la regulación emocional. Además de reducir energía y motivación, el agotamiento aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, ansiedad, depresión y otros trastornos graves.

Las medidas habituales —autocuidado, descansos, vacaciones o ejercicio— pueden aliviar temporalmente los síntomas, pero no siempre abordan las causas subyacentes del problema.

Siber sostiene que es necesario un abordaje psicológico y compasivo. En su libro Using ACT and CFT for Burnout Recovery: The Beyond Burnout Blueprint propone combinar la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y la Terapia Centrada en la Compasión (CFT), desarrolladas por Steven Hayes y Paul Gilbert, respectivamente. Estas intervenciones buscan interrumpir el ciclo del estrés crónico, restaurar la flexibilidad psicológica, ayudar a reconectar con los valores personales y recuperar un sentido de propósito.

El impacto del burnout en el cerebro y el cuerpo

Según las investigaciones citadas por la especialista, el estrés laboral prolongado altera la actividad cerebral: se fortalece la respuesta de la amígdala y se reduce la función de la corteza prefrontal. Ese desequilibrio mantiene a la persona en un modo de supervivencia que dificulta la recuperación emocional.

El burnout suele manifestarse con fatiga persistente, problemas de concentración y pérdida de motivación, afectando el rendimiento laboral y la salud general.

Para Siber, el autocuidado tradicional resulta insuficiente cuando existen factores estructurales como cargas excesivas, falta de apoyo o ambientes laborales tóxicos. Técnicas como el yoga, la meditación o los descansos puntuales pueden mitigar el malestar, pero no solucionan problemas sistémicos ni el dolor emocional acumulado, que requieren estrategias psicológicas más profundas.

El agotamiento también deteriora la sensación de conexión y la capacidad de actuar, dificultando la toma de decisiones y la adaptación a cambios. Esto agrava la sensación de aislamiento y bloqueo, por lo que es necesario un abordaje que contemple tanto las condiciones del entorno de trabajo como el bienestar individual.

Terapias científicas para el abordaje del agotamiento laboral

La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) promueve la flexibilidad psicológica mediante la aceptación de experiencias difíciles y la acción orientada a valores. Según la autora, este enfoque ayuda a permanecer en el presente, gestionar emociones complejas y tomar decisiones coherentes con lo que cada persona valora.

Estudios publicados en el Journal of Contextual Behavioral Science indican que la ACT puede modificar respuestas neuronales, reducir la rumiación y mejorar la regulación emocional.

La Terapia Centrada en la Compasión (CFT) utiliza la compasión como herramienta para regular el sistema nervioso y activar circuitos cerebrales relacionados con la seguridad y la conexión social. Siber explica que la CFT reduce el dominio del miedo en el cerebro y fomenta una actitud más amable hacia uno mismo y hacia los demás, siendo especialmente útil en entornos laborales exigentes donde el autocuidado convencional no basta.

El programa Beyond Burnout Blueprint integra ACT y CFT en un marco práctico: comienza por clarificar valores y aceptar la incomodidad, y avanza con ejercicios para cultivar la autocompasión y la resiliencia emocional.

El objetivo del método es transformar la respuesta al estrés, sustituyendo el esfuerzo constante por una postura de apertura y recuperación sostenida.

Aplicación práctica y cambios en el entorno laboral

Siber destaca que el agotamiento es frecuente en profesiones de alta responsabilidad, como la sanidad, la educación, el derecho, las finanzas y la tecnología. Para prevenirlo es necesario implementar cambios sistémicos: cargas de trabajo justas, flexibilidad laboral y entornos psicológicamente seguros.

Los líderes y los equipos deben trabajar para crear contextos que favorezcan el bienestar, mientras que las personas pueden fortalecer su resiliencia desarrollando habilidades psicológicas y compasivas. La integración de ACT y CFT ofrece una estrategia basada en evidencia para abordar el burnout, restaurar el equilibrio emocional y recuperar el sentido en la vida profesional.

Artículo anterior

Posteo revelador del papá de las trigemelas de Lomas sobre su vida

Artículo siguiente

Escuela de USD 55.000 que sustituye maestros por inteligencia artificial

Continuar leyendo

Últimas noticias

Menos colectivos en AMBA