17 de julio de 2026
Buenos Aires, 19 C

Noctámbulos en riesgo de cintura ancha y problemas cardíacos

JUEVES, 16 de julio de 2026 (HealthDay News) — Un estudio reciente relaciona quedarse despierto hasta altas horas con niveles más altos de colesterol y un mayor porcentaje de grasa corporal.

La investigación, realizada con 287 mujeres en Nueva Zelanda, observó que quienes se identifican como madrugadores y como noctámbulos consumían aproximadamente la misma cantidad total de alimentos al día, pero diferían en el momento de la ingesta.

Según Rozanne Kruger, autora principal y profesora investigadora en nutrición en la Universidad Griffith en Brisbane, Australia, los resultados subrayan que el cuándo se come puede ser tan relevante como el qué se come, y que limitar la ingesta nocturna podría ser una estrategia útil para mejorar la salud de las personas con cronotipo nocturno.

Los cronotipos describen los patrones individuales de sueño y vigilia, como el de los madrugadores frente al de los noctámbulos.

Las participantes tenían entre 18 y 45 años; el equipo de Kruger registró su cronotipo, estado de salud general y hábitos alimentarios.

Los noctámbulos tendían a tener hábitos alimentarios menos saludables: comían menos por la mañana (antes de las 10:00) y concentraban mayor parte de su ingesta energética en la tarde y la noche, principalmente entre las 20:00 y las 03:00.

En contraste, quienes se acostaban y levantaban temprano distribuían su consumo de forma opuesta, con más ingesta en horario diurno.

El estudio explica que comer de noche —cuando lo habitual sería dormir— dificulta el gasto energético; la energía consumida por la noche se almacena con más facilidad como grasa en lugar de ser quemada.

Por este motivo, las mujeres noctámbulas del estudio mostraron con mayor probabilidad un porcentaje de grasa corporal más alto y mayor volumen de grasa abdominal que las madrugadoras.

Además, los aficionados a comer de noche presentaron niveles más elevados de lípidos en sangre, incluido el colesterol.

La regulación de la glucosa también fue peor entre las participantes noctámbulas en comparación con las madrugadoras.

Kruger señaló que el cronotipo influye en las preferencias alimentarias, los comportamientos y el metabolismo; aunque ambos grupos consumieron cantidades similares de energía diaria, el momento de la alimentación resultó determinante.

Los hallazgos se publicaron recientemente en Frontiers in Nutrition.

Más información

En Harvard Health hay recursos adicionales sobre el horario de las comidas y el control de peso.

FUENTE: Griffith University, comunicado de prensa, 13 de julio de 2026

Artículo anterior

Cuatro signos del horóscopo chino vivirán un julio decisivo según Ludovica Squirru

Artículo siguiente

Estados Unidos atacó decenas de objetivos militares iraníes

Continuar leyendo

Últimas noticias

Comienza el Mundial en: