Un colectivo de larga distancia de la empresa Vía Tac impactó en la madrugada de este sábado contra la parte trasera de un camión Scania 420 de Cruz del Sur sobre la Ruta Nacional 22, en el kilómetro 732, cerca de Médanos, en el sur de la provincia de Buenos Aires. El choque dejó un chofer fallecido y 50 pasajeros lesionados.
El siniestro ocurrió a las 6:20 bajo una densa cortina de humo provocada por un incendio que se mantenía activo desde la tarde del día anterior.
En el sector de la ruta la visibilidad era prácticamente nula debido al humo persistente. Fuentes policiales informaron a La Brújula 24 que el fuego se inició a las 16:30 del viernes por la caída de un cable de EDES en el kilómetro 731,5, lo que provocó la propagación de las llamas y una prolongada presencia de humo que dificultó el tránsito.
El choque se produjo cuando ambos vehículos circulaban con destino a Bahía Blanca. El colectivo, que finalizaba su recorrido en esa ciudad portuaria, era conducido por Marcelo Miguel Cepeda, de 50 años, quien falleció en el lugar. La violencia del impacto impidió su traslado a un centro de salud. El conductor del camión, identificado como L.A.C., de 41 años, resultó ileso, según informó La Nueva.
En el micro viajaban 50 pasajeros; la mayoría sufrió golpes leves. Todos recibieron atención en el lugar por equipos médicos, personal policial y dotaciones de bomberos voluntarios de la zona. No se registraron heridos con compromiso de riesgo vital.
Varios ocupantes relataron que la visibilidad en el tramo del impacto era prácticamente nula y que la columna de humo impedía distinguir obstáculos sobre la calzada, según declaró Diario Río Negro.
El tránsito permaneció reducido por varias horas, con cortes intermitentes mientras los equipos recolectaban pruebas y retiraban los vehículos implicados. Las fuerzas de seguridad custodiaron la escena para preservar las evidencias.
De acuerdo con los partes oficiales citados por La Brújula 24, la causa fue caratulada en primera instancia como homicidio y lesiones culposas, bajo la intervención de la Ayudantía Fiscal del Distrito de Villarino. Se aguardan los resultados de las pericias técnicas ordenadas para determinar el estado mecánico de ambos vehículos y precisar el grado de responsabilidad de los involucrados.
Las pruebas de Policía Científica serán clave para esclarecer si la visibilidad reducida por el incendio fue el factor determinante o si actuaron otras circunstancias concurrentes.
Otro accidente fatal en la Ruta 22
Semanas atrás se registró otro choque mortal en la misma Ruta 22. Una familia que viajaba hacia la Costa Atlántica se había detenido en la banquina para asegurar el equipaje, dejando la EcoSport estacionada en el kilómetro 1203, entre Fernández Oro y Allen.
En ese momento, una Amarok V6 —sin patente visible y aparentemente a alta velocidad— embistió por detrás al vehículo, que se incendió con sus ocupantes atrapados en su interior. A los pocos minutos llegaron policías, bomberos voluntarios y personal sanitario, pero no se pudo rescatar a quienes estaban dentro del automóvil, que fallecieron a causa del incendio.
Las víctimas fueron identificadas como Liliana Cocuzza, su hija Carina Gutiérrez y dos menores, hijos de la joven. Justo Pastor Gutiérrez, esposo de Cocuzza, permanece internado en un hospital de Allen. El siniestro obligó a cortar la ruta y motivó la intervención del Gabinete de Criminalística para investigar lo ocurrido.
Horas después, la investigación aportó datos que agravaron la situación: el conductor de la Amarok, identificado como Axel Araneda, circulaba bajo los efectos del alcohol y tenía libertad condicional tras una condena por narcotráfico. Aunque sufrió diversas lesiones, conservaba la conciencia y fue trasladado al hospital. Los análisis toxicológicos posteriores confirmaron un nivel de alcohol en sangre de 0,46 gramos por litro.


