Israel rechazó este martes la versión de la Yihad Islámica Palestina (PIJ), que horas antes había asegurado no retener ya a ningún rehén del ataque del 7 de octubre de 2023. Autoridades israelíes aseguran que el grupo dispone de información relevante sobre el paradero de Ran Gvili, el último cautivo asesinado en Gaza cuyo cuerpo aún no ha sido recuperado.
Según medios en hebreo, la declaración de la PIJ provocó una reacción inmediata dentro del gobierno israelí; fuentes citadas por Canal 12 describieron la afirmación como algo que generó fuerte preocupación entre los responsables oficiales.
Para Israel, el anuncio es falso y además dificulta el avance hacia la segunda fase del alto el fuego, que depende de la devolución de los restos de Gvili.
El responsable israelí para asuntos de rehenes, Gal Hirsch, rechazó con dureza la declaración de la Yihad Islámica y afirmó que hay personas en esa organización que saben dónde se encuentra Ran.
Hirsch presentó nueva información para intentar localizar el cuerpo del sargento mayor, asesinado el 7 de octubre y trasladado a Gaza ese mismo día; entre la evidencia que mencionó figuran fotos aéreas y nombres de posibles responsables que podrían conocer la ubicación exacta.
“No nos rendiremos hasta que regrese para un entierro judío”, afirmó Hirsch, y subrayó que la recuperación de Gvili no es un asunto táctico sino un requisito central para avanzar en el acuerdo.
Un obstáculo clave para la segunda fase del alto el fuego
El cuerpo de Ran Gvili se ha convertido en un símbolo y, al mismo tiempo, en un impedimento para la puesta en marcha de la siguiente etapa del plan impulsado por Estados Unidos, que contempla la presencia de una fuerza multinacional en Gaza y una transición hacia estructuras de gobernanza más estables.
Israel sostiene que Hamas y la PIJ poseen más información de la que reconocen públicamente, mientras que ambos grupos señalan las dificultades para localizar restos en medio del caos en la Franja de Gaza.
El general de reserva Nitzan Alon, presente en las negociaciones desde el inicio del conflicto, reconoció “dificultades objetivas” para recuperar el cuerpo, pero afirmó que la presión sobre Hamas podría producir avances.
Las últimas búsquedas en el barrio de Zeitoun, en el norte de la Franja, no dieron resultados y tuvieron que suspenderse por un temporal.
La familia Gvili y los mediadores presionan para no avanzar sin respuestas
La familia del fallecido mantiene una presencia constante durante las operaciones de búsqueda y exige que no haya progresos políticos hasta recuperar los restos.
La madre, Talik Gvili, dijo a Reuters que están “en la recta final” y que deben mantenerse firmes por Ran, por la familia y por Israel, porque, según ella, sin la recuperación del cuerpo no habrá posibilidad de sanación nacional.
El Foro de Rehenes y Familias Desaparecidas pidió también que la segunda fase del acuerdo no se inicie hasta que se cumpla ese punto esencial.
En un comunicado señalaron que “Hamas se comprometió a repatriar a todos” y que el gobierno israelí y los mediadores deben exigir el cumplimiento de ese compromiso; añadieron que no se puede avanzar sin que la familia Gvili cierre el asunto.
Consultada sobre si Israel debería seguir con las conversaciones aun sin la recuperación del cuerpo, la madre fue tajante: “De ninguna manera. No permitiremos que eso suceda”.
El padre, Itzik Gvili, tampoco confía en la declaración de la Yihad Islámica: al preguntársele si creía en esa versión, respondió simplemente: “No”.


