MIÉRCOLES, 10 DE DICIEMBRE DE 2025 (HealthDay News) — Un estudio reciente sugiere que el uso de opioides puede aumentar la probabilidad de que algunos pacientes desarrollen una infección peligrosa llamada Clostridioides difficile.
Clostridioides difficile (C. difficile o C. diff) es una bacteria que afecta el colon y se transmite con facilidad, sobre todo en entornos sanitarios como hospitales y residencias. La infección suele provocar diarrea intensa, dolor abdominal, náuseas y vómitos, y en los casos más graves puede causar complicaciones que amenazan la vida.
En Estados Unidos se registran aproximadamente 500.000 casos de C. difficile cada año.
Investigadores de la Universidad de Georgia revisaron datos combinados de casi 120.000 pacientes procedentes de cuatro estudios. Encontraron que cerca del 31% de las personas que consumían opioides desarrollaron C. difficile, frente al 17% de quienes no usaban estos fármacos.
“La evidencia sobre la relación entre los opioides y C. difficile ha sido variable”, dijo Lorenzo Villa-Zapata, coautor del estudio y profesor adjunto de farmacia. “Nuestro objetivo es aportar datos que ayuden a los médicos a sopesar los beneficios y los riesgos al recetar estos medicamentos.”
Los opioides se emplean con frecuencia para controlar el dolor, especialmente después de cirugías o lesiones.
Estudios previos indican que los opioides pueden debilitar la respuesta inmunitaria y alterar la composición de las bacterias intestinales sanas. Esos cambios podrían favorecer el crecimiento de microorganismos dañinos, incluida C. difficile.
“Los opioides modifican el microbioma intestinal, creando un entorno que facilita la colonización por C. difficile”, explicó Pooja Gokhale, autora principal y doctoranda en farmacia. “Además, al causar inmunosupresión, aumentan la vulnerabilidad general a infecciones, y C. difficile es altamente contagiosa.”
Los investigadores subrayan, no obstante, que el uso de opioides puede seguir siendo apropiado en determinados casos clínicos.
“La decisión debe tomarse caso por caso, porque cada paciente tiene un historial distinto”, añadió Gokhale. “En pacientes jóvenes y sanos el riesgo puede ser menor, mientras que en hospitalizados o en personas inmunodeprimidas el riesgo ya es elevado.”
Los resultados del estudio se publicaron recientemente en el American Journal of Infection Control.
Más información
La Clínica Mayo ofrece recursos y orientación sobre Clostridioides difficile.
FUENTE: Comunicado de prensa de la Universidad de Georgia, 8 de diciembre de 2025


