El presidente de Rusia, Vladimir Putin, mantuvo una conversación telefónica con el presidente venezolano Nicolás Maduro, en la que Moscú expresó su respaldo frente al aumento de la presión internacional encabezada por Estados Unidos.
La llamada se produjo después de que fuerzas estadounidenses incautaran un petrolero frente a las costas de Venezuela, un hecho que elevó la tensión en el Caribe.
El Kremlin informó que ambos mandatarios analizaron acuerdos de asociación estratégica que incluyen proyectos conjuntos en los ámbitos económico y energético.
Putin expresó su disposición a avanzar en la implementación de iniciativas bilaterales, con énfasis en el sector petrolero, que se ha visto afectado por la escalada de tensiones entre Caracas y Washington.
Según la agencia AFP, Putin ratificó su “solidaridad con el pueblo venezolano” y respaldó la política de la administración de Maduro, que, según Moscú, busca “proteger los intereses y la soberanía nacional frente a la presión exterior”.
En este contexto, autoridades de Washington dijeron que la operación consistió en el abordaje de un buque iraní, amparado en el derecho marítimo internacional, después de que su última escala fuera Venezuela. Tras la incautación, los precios internacionales del crudo subieron: el Brent alcanzó 62,35 USD por barril y el West Texas Intermediate llegó a 58,46 USD por barril.
La incautación generó la condena del Gobierno venezolano, que calificó la acción de “piratería internacional” y acusó a Washington de intentar apropiarse de los recursos petroleros del país.
Paralelamente, el intercambio diplomático incluye a otros actores. Según Reuters, Alexander Lukashenko, presidente de Bielorrusia, reiteró su disposición a dialogar con Caracas tras reunirse por segunda vez en menos de tres semanas con el embajador venezolano en Moscú, Jesús Rafael Salazar Velázquez.
Lukashenko añadió que Maduro “siempre será bienvenido en Bielorrusia” y que ambas naciones coordinarán agendas y proyectos conjuntos, sin que se haya especificado si existe alguna oferta de asilo.
Además, la portavoz de la Cancillería rusa, Maria Zakharova, subrayó la importancia de evitar una escalada hacia un conflicto de gran escala con consecuencias imprevisibles para el hemisferio occidental.
El comunicado difundido tras la conversación destacó la postura de Putin: “los canales de comunicación directa entre ambas naciones se mantienen abiertos permanentemente y Rusia continuará apoyando a Venezuela en su lucha”.
Maduro agradeció el respaldo y afirmó que el país “está ganando la batalla por la paz, el crecimiento económico y la estabilidad social”, reafirmando su confianza en la alianza bilateral y en los proyectos conjuntos.
Por otro lado, Maduro instó a campesinos y pescadores a prepararse ante la posibilidad de un enfrentamiento con Estados Unidos, que despliega tropas en el Caribe.
Durante una marcha en Caracas por el aniversario de la Batalla de Santa Inés, Maduro sostuvo que los ciudadanos productivos podrían “tomar armas, tanques y misiles” en caso de una invasión.
(Con información de Reuters y AFP)


