Las negociaciones entre Estados Unidos y Rusia sobre el conflicto en Ucrania, que se realizan en Miami, se desarrollan “de forma constructiva”, afirmó el enviado del Kremlin Kiril Dmítriev.
En conversación con CNN, Dmítriev indicó que las conversaciones con los representantes estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner, comenzaron hace unas horas y proseguirán hasta el domingo.
El funcionario, que viajó expresamente a Miami para estos contactos, subrayó la importancia del proceso y dijo que se pretende avanzar pese a los intentos de quienes buscan boicotear el plan de paz promovido por Estados Unidos para Ucrania.
Esta ronda forma parte de la iniciativa impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump tras su regreso a la Casa Blanca en enero, y sigue a una reunión del viernes entre enviados estadounidenses y representantes ucranianos y europeos en la misma ciudad.
Al concluir ese encuentro, el jefe negociador ucraniano Rustem Umérov manifestó que se acordó seguir trabajando hacia una resolución definitiva de la guerra iniciada tras la invasión rusa en febrero de 2022. Una fuente del Kremlin dijo a la cadena que, por ahora, no está previsto un contacto directo entre las delegaciones rusa y ucraniana.
Por su parte, el presidente Volodimir Zelensky informó que Estados Unidos propuso poner en marcha negociaciones de paz conjuntas con representantes de Ucrania, Rusia y, posiblemente, países europeos, y que esperará el informe de su equipo tras la reunión con los estadounidenses.
Zelensky pidió a Estados Unidos aumentar la presión sobre Rusia para lograr el fin del conflicto y afirmó que, si la vía diplomática no resulta, debe contemplarse una “presión total”. Añadió que Putin “no siente todavía el tipo de presión que debería existir” y reiteró la necesidad de más armamento para Ucrania y sanciones más duras a la economía rusa.
El presidente explicó que la propuesta estadounidense plantea el formato “Ucrania–Estados Unidos–Rusia” y que podría incluir concesiones territoriales ucranianas a cambio de garantías de seguridad por parte de Occidente, aunque los detalles aún no se han divulgado.
Durante sus declaraciones, Zelensky también afirmó confiar en que solo Estados Unidos tiene la capacidad real de forzar a Rusia a detener la guerra, y subrayó que no debería buscarse una alternativa a la participación estadounidense.
En la antesala de estas negociaciones, el líder ruso Vladímir Putin sostuvo en su conferencia anual que la responsabilidad de poner fin al conflicto recae ahora en Kiev y sus aliados europeos, afirmando que “la pelota está completamente en el campo de nuestros rivales occidentales, empezando por la cúpula del régimen de Kiev y sus patrocinadores europeos”.
Poco después, Marco Rubio remarcó que Washington no busca imponer una solución y señaló que ambas partes deben estar dispuestas a negociar: “No podemos obligar a Ucrania a llegar a un acuerdo. No podemos obligar a Rusia a llegar a un acuerdo. Tienen que querer llegar a un acuerdo”, afirmó.
En paralelo, la situación en el terreno muestra un deterioro sostenido, con fuerzas rusas avanzando y consolidando el control de aproximadamente el 19% del territorio ucraniano tras casi cuatro años de conflicto.
Putin reiteró su intención de mantener la ofensiva y celebró los logros recientes en el campo de batalla. Moscú informó este sábado de la captura de dos localidades en las regiones de Sumy y Donetsk, en el este de Ucrania.
En el frente sur, al menos ocho personas murieron en Odesa tras un bombardeo ruso contra un puerto en la costa del mar Negro la noche del viernes. El gobierno ucraniano, por su parte, reportó la destrucción de dos aviones de combate rusos en un aeródromo de Crimea.
(Con información de EFE)


