La historia de Celeste Macilla, teniente segundo de la primera compañía del Cuerpo de Bomberos de Coinco, se hizo conocida porque durante un incendio en la Región de O’Higgins, Chile, perdió su teléfono móvil en el operativo y lo recuperó gracias a un mensaje de WhatsApp.
Tras haber estado expuesto al fuego y a altas temperaturas durante varias horas, el dispositivo fue encontrado y seguía funcionando, aunque presentaba daños visibles en la carcasa. El caso llamó la atención tanto por la anécdota como por las preguntas que plantea sobre la resistencia de los teléfonos en condiciones extremas.
El incidente se produjo mientras Macilla y su equipo combatían las llamas durante casi dos horas. Al finalizar las labores notó que su celular, que llevaba en el bolsillo para mantenerse comunicada, había desaparecido; tras buscar en la zona no lo encontró y pensó que se habría apagado por el calor.
Sin embargo, horas después ella y su marido —también bombero— regresaron al lugar con la esperanza de recuperarlo. Al llegar al foco del incendio el teléfono empezó a sonar, aunque en un primer momento no lograron localizar su ubicación.
Finalmente, fue un mensaje de WhatsApp enviado desde el dispositivo de su pareja, identificado por un tono particular, lo que permitió dar con el móvil. El equipo mostraba evidentes señales de haber estado expuesto al fuego, pero continuaba operativo.
Macilla explicó que no es raro que lleve el teléfono en los operativos, ya que usa una aplicación llamada Sello para coordinar acciones y solicitar ambulancias cuando es necesario, por lo que mantiene el dispositivo con ella durante las intervenciones.
En ocasiones anteriores el aparato había soportado caídas, contacto con barro y agua e incluso haber sido aplastado por un carro de bomberos sin presentar fallas. Esa experiencia previa generó confianza en la resistencia del equipo, pero el episodio del incendio demostró una durabilidad aún mayor a la esperada.
El modelo involucrado fue un HONOR Magic 5 Lite, un equipo de gama media de la marca que destaca por su robustez frente a golpes y caídas.
Tras el incidente, la compañía HONOR entregó a la bombera un nuevo teléfono, el Magic7 Lite, como reconocimiento a la resistencia mostrada por su dispositivo anterior y para reemplazar el equipo que, aunque seguía funcionando, había sufrido daños considerables.
Un modelo aún más resistente
El HONOR Magic7 Lite, presentado por la marca como su modelo más resistente, incorpora una batería HONOR Silicon-Carbon de 6.600 mAh, la mayor capacidad en un dispositivo de la firma. Según la marca, esa batería permite hasta 48,4 horas de reproducción de música y 25,8 horas de transmisión de video en línea con una sola carga.
En cuanto a protección, el dispositivo cuenta con certificación IP65M, que la empresa describe como resistencia a salpicaduras y a inmersiones en agua de hasta veinticinco centímetros durante cinco minutos, además de protección frente a chorros de agua a presión.
Según pruebas de laboratorio del fabricante, el Magic7 Lite funciona en un rango de temperaturas extremas entre -30°C y 55°C (de -22°F a 131°F), manteniendo operativa la unidad incluso en condiciones de congelamiento o de exposición a temperaturas muy elevadas.
La resistencia a caídas es otro aspecto destacado del Magic7 Lite. El dispositivo puede soportar impactos desde dos metros de altura sobre superficies duras como mármol, adoquines o asfalto sin que la pantalla resulte dañada, según la marca.
HONOR atribuye esta mejora —un aumento del 166% en la defensa contra impactos respecto al modelo anterior, el Magic6 Lite— a la combinación de un vidrio ultra-templado, un escudo protector trasero y el diseño de curvas Bézier en las esquinas, que ayudarían a disipar la energía de los golpes y a reducir deformaciones.
El caso de Macilla ilustra cómo la tecnología puede ser una aliada en situaciones de riesgo. A lo largo de su trabajo, su teléfono ha resistido caídas en roca, contacto con barro y agua, fortaleciendo la confianza en la durabilidad de estos dispositivos durante las labores de emergencia.


