15 de enero de 2026
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Trinidad y Tobago permite uso de aeropuertos por aviones militares de EE UU contra el narcotráfico

El Gobierno de Trinidad y Tobago autorizó vuelos militares de Estados Unidos hacia y desde los aeropuertos internacionales de Piarco y Arthur NR Robinson durante las próximas semanas como parte de una cooperación bilateral en materia de seguridad.

Las autoridades precisaron que estos movimientos tendrán un carácter logístico y se producen en un contexto de mayor presencia militar estadounidense en la región del Caribe.

El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que aprobó el tránsito de aeronaves militares estadounidenses por ambos aeropuertos y señaló que Washington comunicó que las operaciones “son de naturaleza logística, facilitando el reabastecimiento y las rotaciones rutinarias de personal”.

El ministro Sean Sobers explicó que la decisión forma parte del diálogo constante con la Embajada de Estados Unidos en Puerto España.

Trinidad y Tobago reiteró que la cooperación responde a un compromiso asumido por la primera ministra Kamla Persad-Bissessar para fortalecer la seguridad nacional y regional. Sobers afirmó que la jefa de Gobierno “ha reafirmado el compromiso del Gobierno con la cooperación y la colaboración en la búsqueda de la seguridad para Trinidad y Tobago y la región en general”.

El anuncio se conoció una semana después de la publicación de la Estrategia de Seguridad Nacional 2025 de Estados Unidos, firmada por el presidente Donald Trump.

En ese documento la Casa Blanca plantea la intención de reafirmar y aplicar la Doctrina Monroe para restaurar la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental y proteger la seguridad y el acceso a zonas geográficas clave.

La estrategia agrega que Washington buscará evitar que actores externos a la región establezcan capacidades militares o controlen activos estratégicos en el hemisferio, un enfoque descrito como un “Corolario Trump” a la Doctrina Monroe.

En ese marco, Estados Unidos indica que trabajará con socios regionales para controlar la migración, frenar los flujos de drogas y reforzar la estabilidad y la seguridad en tierra y mar; por su ubicación en el Caribe, Trinidad y Tobago figura dentro del área de interés definida en el documento.

Las autoridades de Puerto España destacaron beneficios concretos de la cooperación bilateral: participación en ejercicios militares conjuntos, mejoras en capacidades de vigilancia y acciones reforzadas contra el narcotráfico que permitieron incautaciones de drogas por valor de millones de dólares.

En los últimos dos meses, efectivos de la 22.a Unidad Expedicionaria de Marines de Estados Unidos realizaron ejercicios con la Fuerza de Defensa de Trinidad y Tobago, y el destructor USS Gravely hizo escala en el país.

El despliegue estadounidense en el sur del Caribe comenzó con el Gravely y otros dos destructores fuera de aguas territoriales venezolanas, y luego se amplió con un submarino de ataque nuclear, buques anfibios, unidades de fuerzas especiales, una unidad expedicionaria de marines y el portaaviones USS Gerald R. Ford con su grupo de ataque.

En noviembre, marines estadounidenses instalaron en el aeropuerto Arthur NR Robinson un sistema de radar AN/TPS-80 G/ATOR, diseñado para detectar aeronaves, drones y misiles.

La primera ministra Persad-Bissessar confirmó la existencia del equipo el 27 de noviembre tras consultas de la prensa; un día antes había señalado que “ellos nos están ayudando con algo en el aeropuerto” y luego precisó que el plan incluía “la pista y un radar” para mejorar la vigilancia contra el narcotráfico.

Persad-Bissessar vinculó ese sistema a la incautación de marihuana valuada en 171 millones de dólares encontrada en una embarcación no tripulada en el pantano de Caroni y dijo que, tras el operativo, mantuvo conversaciones con funcionarios de la Embajada de Estados Unidos sobre “nuestra cooperación continua en la lucha contra el crimen”.

El uso del radar suscitó cuestionamientos de la oposición, que el Gobierno rechazó. Paralelamente, otros países del Caribe también analizan solicitudes de Washington: en agosto Estados Unidos pidió a Granada permiso para instalar un radar en el aeropuerto internacional Maurice Bishop, y el primer ministro Dickon Mitchell dijo que su Gobierno evalúa la propuesta sin aceptar plazos externos.

Trinidad y Tobago mantiene, además, un acuerdo de estatus de fuerzas con Estados Unidos, firmado en 2024, que permite la cooperación militar bilateral. Persad-Bissessar indicó en agosto que su país permitiría operaciones estadounidenses si Venezuela realizara una incursión en Guyana y mediara una solicitud formal, en el marco de la disputa histórica por el Esequibo.

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