Frente a la acumulación de correos promocionales, boletines y mensajes no deseados, Gmail ofrece una herramienta para limpiar y ordenar la bandeja de entrada. Disponible en la versión web y en las apps móviles, permite gestionar y cancelar suscripciones de forma masiva y sencilla, evitando tener que buscar manualmente los enlaces de baja en cada mensaje.
Cómo funciona “Gestionar suscripciones” en Gmail
La función llamada “Gestionar suscripciones” aparece en el menú lateral izquierdo, dentro de la sección “Más”, debajo de la papelera. Al abrirla, Gmail examina los correos recibidos y crea una lista con las direcciones asociadas a envíos comerciales, newsletters y promociones.
Cada entrada indica cuántos correos recientes provienen de ese remitente y permite darse de baja con un solo clic sin salir de la pantalla. El botón para ello aparece como “Darse de baja”.
Ventajas del nuevo sistema para limpiar la bandeja de entrada
Este sistema simplifica el proceso frente al método tradicional, en el que había que localizar la opción de cancelación en cada correo, a menudo al final del mensaje y poco visible. Al centralizar las suscripciones, Gmail facilita eliminar rápidamente envíos no deseados y reducir la sobrecarga de mensajes.
Si después de darse de baja los mensajes continúan llegando, Gmail recomienda marcarlos como spam para que los filtros automaticen su detección y eviten que lleguen a la bandeja principal.
La compañía aconseja mantener la aplicación actualizada y revisar periódicamente si la función está activa, para tener un mayor control sobre el contenido recibido.
Con el lanzamiento de “Gestionar suscripciones”, Gmail responde a la necesidad de muchos usuarios de reducir el flujo de correos irrelevantes y mejorar la experiencia. Al centralizar el control de suscripciones y optimizar la limpieza, la plataforma refuerza su enfoque en la organización y accesibilidad del correo electrónico.
Cómo liberar espacio en Gmail sin necesidad de adquirir más almacenamiento
Si tu cuenta de Gmail se acerca al límite de almacenamiento y recibes alertas que impiden enviar o recibir correos, existen métodos sencillos para ganar espacio sin pagar por más capacidad.
Google recomienda eliminar mensajes voluminosos, como aquellos con archivos adjuntos mayores a 15 MB, borrar correos antiguos (por ejemplo, de más de tres años) y eliminar newsletters o mensajes repetidos que ya no necesites.
Para ello, usa la barra de búsqueda de Gmail. Escribe larger:15MB para listar correos que superan ese tamaño y decidir cuáles borrar. De forma similar, con el comando before:AAAA/MM/DD puedes filtrar y eliminar mensajes recibidos antes de una fecha concreta.
Tras borrar los correos seleccionados, no olvides vaciar la papelera para liberar el espacio de manera efectiva y mantener la cuenta ordenada sin pagar almacenamiento adicional.
Por qué los correos electrónicos terminan en la carpeta de spam
Los correos pueden ir a la carpeta de spam por varios motivos vinculados a los filtros automáticos. Entre las causas están el uso de palabras consideradas sospechosas, la presencia de enlaces dudosos o archivos adjuntos que el servicio considera inseguros.
También influye que el remitente haya sido marcado previamente como spam o que el dominio presente actividad sospechosa, lo que aumenta la probabilidad de que sus mensajes se redirijan automáticamente a esa carpeta.
Otras causas comunes son el envío masivo desde listas de contactos desactualizadas, que provoca que destinatarios marquen los mensajes como spam, y errores en la configuración del remitente, como autenticación insuficiente o ausencia de políticas de seguridad adecuadas, que afectan la clasificación del correo.


