La investigación contra una mujer imputada como presunta autora del delito de trata de personas con reducción a la servidumbre, en perjuicio de la cuidadora de su madre en Rosario, puso en debate una práctica de raíces antiguas que resulta completamente inaceptable en la actualidad.
Según la causa judicial, la víctima, hoy de 37 años, fue captada en la provincia de Corrientes y trasladada a Santa Fe en 2003, cuando tenía 14 años. Le prometieron educación, pero nunca fue escolarizada; en lugar de eso, estuvo obligada a realizar múltiples tareas domésticas en un hogar particular durante 22 años sin recibir remuneración.
Sobre esta problemática, la psicóloga social Miriam Andrea Morales abordó el tema en su tesis de maestría y luego lo publicó en el libro “Niñas Sirvientas. Una práctica habitual en la provincia de Jujuy”, obra que recientemente recibió la declaración de “interés cultural” por parte del Concejo Deliberante de la ciudad.
“Este libro, que surge de mi investigación para la tesis de maestría en Psicología Social de la Universidad Nacional de Tucumán y que luego se transformó en libro, aborda un tema muy silenciado: la naturalización del trabajo infantil en condiciones de servidumbre”, explicó la autora al presentar su obra, y añadió que esa situación no es más que “niñas trabajando todo el día”.
Se destacó que el trabajo de Morales aporta valiosa evidencia para comprender una práctica social históricamente invisibilizada, al recoger las experiencias de mujeres que en su infancia fueron entregadas a otras familias para realizar trabajo doméstico en condiciones de servidumbre.
Voces genuinas, memoria colectiva
“Niñas Sirvientas. Una práctica habitual en la provincia de Jujuy. Vida cotidiana y configuración de subjetividad” fue editado por Tiraxi Ediciones, con el apoyo del Colegio de Graduados en Antropología de Jujuy y la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu).
El libro presenta una compilación de testimonios obtenidos mediante una investigación rigurosa y sensible, que realiza una lectura crítica articulando clase, género y etnia, y contribuye a la construcción de memoria colectiva y a la reflexión sobre las desigualdades persistentes.
En la presentación, el presidente del Concejo Deliberante, Gastón Millón, señaló que conocer el pasado es fundamental: “Solo conociendo la historia podemos evitar repetir errores”, afirmó, y destacó la importancia de documentar prácticas que forman parte de la historia local.
Millón agregó que la obra aborda una práctica habitual que, aunque en gran medida ha desaparecido, aún persiste en algunos ámbitos y constituye una problemática compleja y muchas veces oculta. Valoró la seriedad de la investigación y la recopilación de testimonios, que otorgan solidez científica para que las nuevas generaciones conozcan estas realidades.
Morales agradeció la declaración de “interés cultural” del Concejo Deliberante, ya que —dijo— implica reconocer la importancia de estas realidades y de las voces de las mujeres con las que trabaja en talleres. Señaló que muchas de ellas hoy son profesionales y forman parte de la comunidad jujeña, y subrayó que poner en palabras esas experiencias ayuda a sanar heridas, que en parte es la misión del libro.
La declaración n.o 166 del cuerpo legislativo local pone en valor el trabajo de campo desarrollado en Jujuy, visibilizando una práctica que aún persiste.
La publicación puede descargarse de forma gratuita desde el sitio web de la Universidad Nacional de Jujuy mediante un código QR o en: https://investigacion.fhycs.unju.edu.ar/repositorio-tesis/items/show/320.
“Estoy muy feliz de que se hable de este tema y del acompañamiento recibido, porque ha despertado interés en la comunidad”, indicó Morales, quien agradeció además el apoyo de la Red Contra la Violencia de Género de Alto Comedero y de compañeras y compañeros del CPV 18 Hectáreas “Combate”, entre otras personas presentes en la presentación.
Quienes deseen adquirir ejemplares impresos pueden contactar a la autora a través de sus redes sociales.


