La investigación se desarrolló a partir del relevamiento de sitios web y plataformas digitales donde se ofrecían zapatillas de marcas reconocidas. En esos espacios, los productos se comercializaban a precios elevados y únicamente por venta online, con envíos a domicilio. Ese modo de comercialización facilitó tareas de identificación de las personas responsables de la oferta y la logística de envío.
En los procedimientos realizados por las autoridades se constató la existencia de talleres y domicilios relacionados con la producción y distribución de los artículos. Como resultado de los allanamientos y controles, se secuestraron aproximadamente 8.300 pares de zapatillas de marcas internacionales, entre ellas Nike, Adidas, Puma, Converse, Vans, All Star y Caterpillar. Además de los calzados, se incautaron 11.735 capellanas, 14 máquinas de corte, una máquina de corte digital industrial, tres impresoras industriales conectadas a computadoras, cuatro estampadoras, siete máquinas tejedoras con soporte informático, dos bordadoras y 220 remeras apócrifas.
El material y la maquinaria hallados permiten inferir una capacidad significativa de fabricación y acondicionamiento de productos. La presencia de equipos industriales y de impresión sugiere operaciones organizadas para la producción y personalización de prendas y calzado a gran escala. Las medidas de secuestro buscaron preservar prueba material y limitar la continuidad de la actividad detectada.
En cuanto a las condiciones laborales, en los talleres ubicados en La Matanza se constató la presencia de 31 trabajadores en situación informal. Los registros indican jornadas extensas y condiciones laborales deficientes, con una remuneración promedio informada en el expediente de 400.000 pesos mensuales. Por su parte, en domicilios vinculados en Lanús se encontraron dos empleados que, aunque desempeñaban una jornada laboral de ocho horas y percibían un salario aproximado de 800.000 pesos, no figuraban declarados formalmente.
Los hallazgos combinan elementos relativos a la producción y a la comercialización por canales digitales, así como a irregularidades laborales. La investigación abarcó tanto la identificación de bienes y herramientas vinculadas a la confección y estampado como la verificación de las condiciones en que trabajaban las personas involucradas. Las autoridades procedieron al secuestro del material y a la documentación de las situaciones laborales detectadas, lo que permitirá continuar con las actuaciones administrativas y judiciales correspondientes.


