El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, afirmó este miércoles que, si la invasión rusa continúa, Ucrania corre el riesgo de “desaparecer del mapa” y propuso detener los enfrentamientos para iniciar conversaciones de paz.
Según Lukashenko, si Ucrania cree que puede derrotar a Rusia y persiste en la guerra, podría acabar desapareciendo; señaló además que, a su juicio, el expresidente Donald Trump comparte esa postura.
Advirtió que la escalada podría llevar a que Ucrania deje de existir como Estado independiente y añadió que los detalles de unas posibles negociaciones podrían tratarse durante meses o años, subrayando que lo esencial es que cesen los ataques, según la presidencia en Telegram.
Citó como ejemplo el tratado entre Rusia y Japón, que aunque no se ha concluido plenamente ha permitido la cooperación durante décadas, y afirmó que es necesario impedir que Ucrania se rearme y que Estados Unidos, junto a socios europeos, entregue armamento al país.
Recordó los acuerdos de Minsk de 2015 y criticó la postura europea de entonces, que calificó de equivocada, al entender que no buscaba la paz sino preparar una futura guerra. Señaló también que había sugerido incluir a Estados Unidos en las negociaciones, porque sin su participación no habría paz.
Manifestó que, si los acuerdos de Minsk se hubieran aplicado, la guerra no se habría desencadenado, y afirmó que hacen falta garantías que aseguren una paz duradera, algo que también interesaría a Ucrania.
Añadió que Trump estaría dispuesto a actuar como garante de esa paz y que todo está previsto, por lo que solo sería necesario acelerar los tiempos.
Por otro lado, Lukashenko dijo que Bielorrusia estaría dispuesta a acoger a Nicolás Maduro si el líder venezolano decidiera abandonar Venezuela, aunque aclaró que nunca se ha tratado ese asunto de forma oficial.
Las declaraciones, difundidas por BELTA y Newsmax TV, se produjeron tras consultas recientes con John Cole, emisario de la Casa Blanca, en un contexto de crecientes tensiones internacionales y sanciones.
En la entrevista publicada por BELTA y Newsmax TV, Lukashenko afirmó que Maduro “jamás fue nuestro enemigo” y que, si quisiera venir a Bielorrusia, las puertas del país estarían abiertas para él.
No obstante, el presidente bielorruso precisó que ese tema no ha sido abordado formalmente, descartando la existencia de un acuerdo previo o negociaciones sobre un posible exilio del venezolano.
Ofreció además su impresión personal de Maduro, describiéndolo como un dirigente duro, un “chavista” similar al expresidente Hugo Chávez, y lo consideró un hombre con el que se puede dialogar y llegar a acuerdos.
Insistió en que no ha habido conversaciones con Maduro al respecto y dijo que, en su opinión, sobre Venezuela han hablado más con los estadounidenses que con el propio Maduro en relación con su posible dimisión, al que calificó de valiente.
En medios bielorrusos circularon versiones sobre un supuesto acuerdo para que Maduro se exile en Bielorrusia, pero Lukashenko negó esos rumores y reiteró que no ha habido diálogo directo sobre esa posibilidad, según BELTA.
(Con información de Europa Press)


