El incendio comenzó el 14 de noviembre alrededor de las 21:00 en la empresa Logischem, ubicada en el Polo Industrial de Ezeiza. Una primera explosión habría volado el techo de la planta y, segundos después, se produjo una segunda detonación que alcanzó a edificios de empresas vecinas, entre las que se mencionan Iron Mountain, Larroca Minera y El Bahiense. La fiscal Florencia Belloc, del Departamento Judicial Lomas de Zamora, está a cargo de la causa.
A un mes del siniestro, las empresas del complejo enfrentan una situación heterogénea y todavía compleja. Según informaron desde Sinteplast a El Diario Sur, la cuestión central sigue siendo la resolución con las compañías aseguradoras: cada firma tiene una realidad distinta, que va desde daños mínimos hasta perjuicios que califican como irreparables. Esa variabilidad marca los tiempos y las posibilidades de recuperación para cada emprendimiento afectado.
La remoción de escombros y la limpieza integral de los predios no se han iniciado de forma generalizada. Hubo ofrecimientos de empresas externas para encargarse de la limpieza de manera gratuita a cambio de llevarse chapa y hierro recuperable de los restos, pero esas acciones no se concretan de forma masiva porque las empresas afectadas esperan la autorización formal de sus seguros. Esa autorización depende, a su vez, de que se completen los peritajes técnicos que determinen el alcance de los daños y las responsabilidades.
Además de los escombros, se detectaron daños estructurales en algunas naves del polo industrial. Desde la firma consultada explicaron que ciertas reparaciones ya se llevaron a cabo, mientras que otras están en proceso. Entre las intervenciones realizadas figuran la reposición de ventanas, vidrios y puertas, obras que en algunos casos ya quedaron resueltas. No obstante, en instalaciones con daños más severos la reparación es más compleja y está sujeta a lo que indiquen los informes técnicos y los acuerdos con las aseguradoras.
En síntesis, el impacto del incendio y las explosiones dejó a las empresas del Polo Industrial de Ezeiza en etapas distintas de recuperación: algunas avanzan hacia la normalidad tras reparaciones puntuales, otras esperan la aprobación de los seguros para poder remover escombros y reconstruir, y las que sufrieron daños irreparables enfrentan un panorama mucho más incierto. El curso de la causa judicial, los resultados de los peritajes y las gestiones con las aseguradoras serán determinantes para definir los próximos pasos en la rehabilitación de las instalaciones y la reanudación de actividades.


