Yanina Latorre denunció en su programa de radio la existencia de un “topo” dentro de MasterChef Celebrity tras la filtración de una foto suya y detalles de lo que ocurría en el set cuando ingresó al certamen en reemplazo de Maxi López. Según contó, la imagen y la información llegaron rápidamente a programas de espectáculos, lo que la llevó a sospechar que alguien del equipo estaba difundiendo material: señaló que había quien ocultaba el celular en el bolsillo o bajo el delantal y afirmó haber identificado, por la posición de la foto, al presunto responsable.
La difusión generó desconfianza entre participantes y producción. Latorre afirmó que averiguó en poco tiempo quién había dado la primicia y adelantó que, más adelante, podría revelar la identidad del supuesto “topo”.
La llegada de Latorre coincidió además con un cruce tenso con Marixa Balli, reavivando diferencias previas entre ambas desde su paso por LAM. Balli explicó que no saludó a Latorre al encontrarse porque estaba maquillándose y priorizando estar lista para grabar, y negó que la omisión fuera intencional o maliciosa.
Ambas ofrecieron versiones contrapuestas: Latorre aseguró que Balli pasó de largo y no se acercó a saludar ni a comer con el resto; Balli sostuvo que estaba en un área de maquillaje y que, una vez lista, saludaría a los demás. La discusión incluyó interrupciones y un intercambio directo entre las dos participantes.
Durante el cruce también se mencionó la conducta de otros concursantes —entre ellos Cachete Sierra y el Turco Husaín— sobre quiénes estaban comiendo o maquillados en ese momento, con discrepancias sobre lo ocurrido. Finalmente, el conductor Ángel de Brito dio por concluido el enfrentamiento.
Estos episodios alteraron la atmósfera habitual de camaradería del programa y generaron incertidumbre en la audiencia sobre cómo evolucionará la convivencia dentro del reality.


