Un magistrado del Supremo Tribunal Federal de Brasil rechazó el último recurso de la defensa del expresidente Jair Bolsonaro que buscaba anular su condena de 27 años por intento de golpe de Estado. La resolución fue adoptada por el juez Alexandre de Moraes, que declaró inadmisible la apelación presentada por los abogados del exmandatario. Según el magistrado, el reglamento del tribunal exige que al menos dos de los cinco ministros voten a favor de la absolución para admitir ese tipo de recurso, condición que no se cumplió, ya que solo uno votó por la absolución.
La defensa había sostenido que el reglamento permitía revisar cualquier fallo dividido y acusó a la Sala Primera de violar las normas internas al impedir el recurso, que, según su interpretación, sería automático en ausencia de unanimidad. De Moraes respondió que el denominado “embargo infringente” es una medida excepcional y solo procede cuando hay decisiones divididas con al menos dos votos favorables a la absolución.
Bolsonaro, de 70 años, fue condenado a 27 años y tres meses de prisión tras ser declarado culpable de liderar una “organización criminal” que, según el fallo, conspiró para asegurar un “control autoritario del poder” después de su derrota electoral frente a Luiz Inácio Lula da Silva en octubre de 2022. Desde finales de noviembre, el exmandatario comenzó a cumplir la pena derivada de este último fallo en dependencias de la Policía Federal en Brasilia.
Además de pedir la nulidad de la sentencia, sus abogados solicitaron prisión domiciliaria por motivos de salud, alegando secuelas del apuñalamiento sufrido en 2018 y la necesidad de dos intervenciones: un bloqueo anestésico del nervio frénico para tratar un hipo persistente y una operación por hernia inguinal. Una evaluación médica de la Policía Federal, publicada por orden del juez Moraes, avala ambas intervenciones. Ahora el magistrado debe decidir si autoriza el tratamiento y el traslado a un hospital de Brasilia.
El proceso también generó repercusiones diplomáticas: la tensión entre Estados Unidos y Brasil aumentó debido a la cercanía de Bolsonaro con el presidente Donald Trump, quien denunció una “caza de brujas” y respondió imponiendo aranceles a Brasil. Esos aranceles fueron parcialmente levantados tras un encuentro entre Trump y Lula en octubre.
En el plano legislativo, el Congreso brasileño, controlado por una mayoría conservadora, aprobó esta semana una ley que reduciría la condena de Bolsonaro a poco más de dos años. El presidente Lula anunció su intención de vetar la norma, aunque el Parlamento podría anular el veto si consigue la mayoría necesaria.
(Con información de AFP/EFE)


