El secretario general de la CGT Regional Tres Arroyos y del Sindicato de Choferes, Rubén Carbajal, criticó con dureza la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, calificándola de “regresiva” y perjudicial para los trabajadores. Valoró la movilización realizada en Plaza de Mayo, que logró postergar el tratamiento del proyecto hasta el 10 de febrero, y advirtió que la central obrera recurrirá a medidas de fuerza si no hay cambios significativos.
Carbajal aseguró que fue una semana intensa para el sindicalismo y para los trabajadores, porque de esa discusión depende su futuro. Destacó la importancia de la movilización: “Se logró que el dictamen para discutir la ley laboral se pase para el 10 de febrero, cuando el Gobierno pretendía aprobarla sin debate”.
La postergación, explicó, permitirá continuar debatiendo el contenido del proyecto. “No vemos ni un punto favorable para el trabajador. La llamada modernización laboral no es moderna: es totalmente regresiva”, dijo, y añadió que esto brinda tiempo para intentar eliminar o modificar artículos clave.
En cuanto a los efectos económicos, Carbajal sostuvo que la iniciativa no generará más empleo ni inversiones. Señaló que el problema de fondo es la política económica del Gobierno, responsable de la falta de trabajo y de la profunda recesión que atraviesa el país. Recordó que muchas personas han perdido su empleo o deben trabajar en dos puestos para llegar a fin de mes.
Como ejemplo, criticó la propuesta de ampliar la jornada laboral. “Si se pasa de 8 a 12 horas, el salario se reduce en la práctica: se trabaja más por menos dinero y sin horas extras, porque se eliminan con el banco de horas”, explicó. En un contexto de desigualdad entre empleador y trabajador, consideró irreal pensar que el empleado podrá disponer libremente de sus horas.
Carbajal también señaló que la iniciativa contrasta con tendencias internacionales: “En Europa se debate reducir la jornada para generar empleo; aquí proponen alargarla. Si yo trabajo 12 horas, no dejo espacio para que entre otro trabajador”. Según él, esa medida favorece al empresario, que así evita contratar personal adicional.
El dirigente defendió el rol de los sindicatos frente a las críticas: existen porque hay una gran disparidad de poder entre empleadores y empleados y, sin sindicatos, sería difícil regular derechos y condiciones. Advirtió además sobre intentos de eliminar los aportes sindicales para debilitar económicamente a las organizaciones y limitar su capacidad de defensa.
Si bien reconoció que algunos convenios colectivos están desactualizados, aclaró que la CGT no rechaza el debate: “No nos oponemos a una modernización, pero no aceptamos la quita de derechos. El problema es que se oculta esa quita detrás de la palabra modernizar”.
Sobre la postura de la central de cara a febrero, afirmó que la conducción de la CGT ya advirtió que, si no hay acuerdo en puntos cruciales, podría convocarse a un paro nacional. Dijo que esa decisión ya fue discutida y es acatada por los dirigentes.
En el plano local, Carbajal informó sobre el inicio de la temporada en el predio recreativo del Sindicato de Choferes: la pileta abrió el 13 de diciembre. Señaló que cada año intentan ofrecer novedades y mantener precios accesibles, y que el espacio está disponible para afiliados, el público en general y otros gremios con convenio, en un entorno amplio y con áreas verdes pensado para las familias.


