El hallazgo de un nido de ratas en la habitación del mediático Guido Süller se convirtió en tema de discusión en redes durante el fin de semana, cuando el propio protagonista registró y difundió el episodio en vivo, transformando una situación doméstica en un contenido viral.
En su cuenta de Instagram, Süller relató el incidente con incredulidad y dramatismo, describiendo el hallazgo como algo inesperado y angustiante que, a su criterio, parecía salido de un programa televisivo más que de la vida cotidiana.
En el video, se ve cómo, junto a su pareja Hernán Sanabria, revisan el interior de un placard y encuentran un nido con una madre y varias crías. La grabación muestra nerviosismo, gritos y gestos de sorpresa mientras intentan retirar los roedores y ordenar la ropa y los zapatos alrededor.
La publicación generó reacciones diversas: hubo quienes lo tomaron con humor, otros advirtieron sobre riesgos sanitarios y muchos compartieron el video, lo que amplificó tanto el impacto en el protagonista como la discusión pública sobre el suceso.
Visiblemente afectado, Süller expresó asombro y desagrado ante la idea de haber convivido con los animales sin saberlo, mostrando en su rostro la mezcla de sorpresa y vergüenza frente al descubrimiento.
El episodio volvió a situarlo en el centro de la atención pública, mezcla de intimidad y espectáculo que suele caracterizar su presencia en los medios y en redes sociales.
Además, la nota recordó un caso anterior: hace unas semanas Ángela Torres habló en una entrevista con María Laura Santillán para Infobae sobre los trastornos alimentarios que sufrió en su adolescencia y mencionó un momento en que Süller, junto a Charlotte Caniggia, se burló de su cuerpo en el programa de Mirtha Legrand.
Torres dijo que desde muy joven su cuerpo fue objeto de comentarios públicos, lo que la hizo sentirse vulnerable y expuesta, y que aquel episodio en televisión, cuando tenía 17 años, la marcó y le causó dolor.
Tras esas declaraciones, Süller pidió disculpas en el programa Infama (América TV), asegurando que no había sido consciente del daño causado y expresando arrepentimiento, incluso comparando la situación con un error generado por el dinamismo de la televisión y justificando la disculpa desde lo emocional y generacional.


