Las sensaciones tras el gran podio conseguido en Jujuy fueron muy positivas para la atleta de Esteban Echeverría, que compitió bajo la órbita del Team Armoa de Ezeiza. Tras una competencia en la que sus compañeras, provenientes de distintas localidades del sur del conurbano bonaerense, también mostraron un nivel sobresaliente —al punto de obtener medallas de oro—, la deportista destacó la satisfacción por culminar un desafío importante de forma tan exitosa.
En términos personales, la corredora calificó el año como “maravilloso” y señaló que, como deportista, se siente muy contenta por haber superado límites previos. Entre los logros que resaltó está el tercer puesto a nivel mundial en la categoría de “mejor formista” y el primer puesto a nivel nacional. Para ella, estos resultados representan la concreción de objetivos buscados durante la temporada y una confirmación del trabajo realizado tanto individualmente como en equipo.
El reconocimiento al Team Armoa fue otro eje del balance. La atleta subrayó que sin el apoyo del equipo y de quienes la acompañan en la preparación y la logística, alcanzar estos resultados habría sido mucho más difícil. La mención a la “mano” del equipo pone énfasis en la importancia del respaldo colectivo: entrenadores, compañeros, asistentes y dirigentes contribuyeron a que la temporada haya sido tan fructífera.
Mirando hacia adelante, la referencia es a un 2026 que se presenta complejo y exigente. La intención es recuperar energías para encarar la próxima temporada con nuevos proyectos y objetivos, incorporando además la participación en otras categorías. La estrategia anunciada combina descanso, planificación y la búsqueda constante de progresión: “recargar energías para encarar una temporada con nuevos proyectos, objetivos, con otras categorías y, obviamente, yendo a buscar nuestro lugar”, afirmó.
En síntesis, el balance del período competitivo es altamente positivo: la deportista se siente satisfecha por haber alcanzado metas importantes, agradecida por el soporte del Team Armoa y motivada a continuar evolucionando. El desafío inmediato consiste en transformar la buena temporada en un impulso para el futuro, manteniendo la ambición y la disciplina necesarias para que el próximo año deportivo también sea de alto nivel. Con esa combinación de descanso, planificación y trabajo colectivo, la intención es volver a competir con fuerzas renovadas y aspirar a nuevos podios y distinciones.


