El Reino Unido reiteró este martes ante el Consejo de Seguridad de la ONU su apoyo al pueblo venezolano y manifestó su preocupación por el deterioro político, social y humanitario en el país. El representante británico cuestionó la legitimidad de la permanencia de Nicolás Maduro en el poder y señaló la falta de transparencia en las elecciones presidenciales de julio de 2024.
Archie Young, embajador del Reino Unido ante la ONU, indicó que, a 18 meses de esos comicios, el Consejo Nacional Electoral, controlado por el gobierno, no ha publicado resultados completos. Añadió que informes independientes, nacionales e internacionales, documentaron irregularidades relevantes.
Young afirmó que las libertades políticas están gravemente restringidas, que la situación de los derechos humanos continúa empeorando y que las instituciones políticas y judiciales se encuentran cada vez más erosionadas.
El diplomático advirtió sobre el efecto de la represión estatal y del colapso de servicios básicos, factores que han provocado niveles extremos de pobreza y movimientos masivos de población con consecuencias regionales. Manifestó profunda preocupación por la represión sostenida y las dificultades cotidianas que enfrentan los venezolanos.
El Reino Unido reiteró su apoyo a una solución pacífica a la crisis en Venezuela y expresó su respaldo al esfuerzo del pueblo venezolano por lograr un futuro democrático. Señaló que los venezolanos merecen un gobierno que refleje su voluntad en las urnas y que trabajará para favorecer una transición pacífica y negociada.
Young también alertó sobre el impacto del narcotráfico y del crimen organizado vinculados a Venezuela, señalando que estas actividades afectan a comunidades en todo el mundo y socavan la estabilidad y la seguridad compartida. Informó que el Reino Unido seguirá cooperando con socios en América Latina para enfrentar esos desafíos.
El Reino Unido reafirmó su compromiso con los principios de la Carta de la ONU y con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), que calificó como piedra angular del orden jurídico internacional en materia marítima. Afirmó que mantendrá su apoyo al derecho internacional y seguirá vigilando la situación de cerca.
Estados Unidos anunció el martes que intensificará al máximo las sanciones contra el gobierno de Maduro y confirmó que mantendrá la confiscación de buques petroleros sancionados en el mar Caribe, al acusar al líder venezolano de utilizar el comercio ilegal de crudo para financiar redes de narcotráfico.
La declaración fue formulada por el embajador estadounidense Mike Waltz durante la sesión de emergencia del Consejo de Seguridad solicitada por la delegación venezolana.
Waltz aseguró que Estados Unidos aplicará sanciones al máximo para privar al gobierno de Maduro de los recursos que utiliza para financiar lo que llamó el “Cartel de los Soles”.
El diplomático recordó que esas estructuras criminales han sido designadas por Washington como organizaciones terroristas y que, según su relato, operan con el respaldo de altos líderes del chavismo.
El debate se desarrolló en un contexto de tensión bilateral tras la decisión del presidente Donald Trump de bloquear el tránsito de buques petroleros sancionados que transportan crudo venezolano y autorizar su interceptación en aguas internacionales. Para Estados Unidos, esas embarcaciones constituyen el principal sostén económico del gobierno de Maduro y una fuente directa de financiamiento de actividades ilícitas.
Waltz subrayó que la administración estadounidense, bajo la dirección de Trump, está dispuesta a emplear “todo el poder y la fuerza de Estados Unidos” para enfrentar el narcotráfico regional mediante la Operación Lanza del Sur, y afirmó que no permitirán que los carteles sigan operando con impunidad y dañando comunidades en la región.
(Con información de EFE)


