15 de enero de 2026
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Caputo busca dólares para vencimiento de enero y vigila fondos del blanqueo

Luis Caputo enfrenta desafíos financieros clave en la última semana del año, que además coincide con el inicio de 2026. Debe reunir dólares para afrontar el vencimiento de poco más de USD 4.200 millones el 9 de enero e implementar el mecanismo que permita completar ese monto. Además, desde el viernes pueden liberarse fondos del blanqueo de capitales y se pondrán en marcha el nuevo mecanismo de ajuste de bandas cambiarias y el programa de compra de reservas del BCRA.

Según cálculos privados basados en el informe diario del Banco Central (BCRA) del viernes pasado, al miércoles 24 los depósitos en dólares del Tesoro en la entidad sumaban alrededor de USD 1.800 millones. “Los depósitos en dólares del Tesoro, frente al próximo pago de los soberanos en moneda extranjera por USD 4.220 millones, se encuentran en USD 1.836 millones, tras haber realizado ventas en dólares en el mercado la semana pasada, que significaron caídas de depósitos por USD 240 millones”, señaló un informe de Buenos Aires Valores S.A.

Economía, además, tiene el equivalente a USD 2.352 millones en depósitos en pesos en el BCRA, por lo que probablemente necesite recurrir a financiamiento o a depósitos en bancos comerciales para cubrir el vencimiento de enero. Ese escenario, dijeron, limita la persistencia de la baja del riesgo país: en la última semana subió apenas dos puntos hasta 575 puntos básicos a la espera de definiciones.

Aún restan ver los efectos de la aprobación del presupuesto 2026 y del proyecto de Inocencia Fiscal que el Senado convirtió en ley el viernes pasado. En el Gobierno esperan que el mercado interprete esas medidas el lunes y que los bonos en dólares ganen valor.

Una fuente del mercado, en off the record, señaló que muchos actores publicitan sus compras para mostrarse activos, pero no siempre informan lo que venden; en la última semana, dijo, estuvieron vendiendo para contener el tipo de cambio y mantenerlo cerca de $1.450.

Si no logra cubrir el vencimiento por sí solo —lo más probable—, Caputo dispondrá de varios instrumentos: swaps (con Estados Unidos y China), repos con bancos internacionales por hasta USD 7.000 millones y la posibilidad de un “refinanciamiento el mismo día”, entre otras alternativas.

Ante versiones sobre una colocación de un bono bajo ley de Nueva York, Caputo las desmintió y afirmó en X que intentarán evitar emisión para reducir la dependencia de Wall Street. Minutos después, el presidente Javier Milei reposteó la declaración del ministro, marcando respaldo político a la estrategia oficial.

El Gobierno considera que el desarrollo de un mercado de capitales interno es esencial para un crecimiento sostenido en el mediano y largo plazo. Aunque debe atender la coyuntura, busca sentar bases para que el crecimiento sea duradero.

En ese contexto, la consultora 1816 asignó probabilidades a las alternativas que tiene Caputo para reunir recursos de cara al 9 de enero, a saber:

Abrir el Bonar 29 o emitir un título similar (probabilidad 35%). Colocar títulos en dólares con vencimiento en 2026 o 2027 (probabilidad 20%). Recurrir a los pesos que tiene el Tesoro en los bancos comerciales (probabilidad 15%). Pedirle a Wall Street, pero vía repo (probabilidad 30%).

Depósitos libres

El viernes 1 de enero de 2026 se liberan los fondos depositados en las Cuentas Especiales de Regularización de Activos (CERAs) integradas durante el blanqueo. Los depósitos superiores a USD 100.000 debían permanecer hasta el 31 de diciembre de 2025 para evitar una retención del 5% al extraerlos.

Aún no está claro cuántos dólares quedarán efectivamente disponibles. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) indicó que en las CERAs había USD 24.467 millones al cierre de la “Etapa 3”, aunque esa cifra podría incluir depósitos menores a USD 100.000 que ya fueron retirados.

El presidente del BCRA, Santiago Bausili, afirmó que el saldo que se libera a fin de año es “bastante menos” que USD 20.000 millones y que esas cuentas son reservas brutas: representan depósitos en el sistema bancario reflejados en el balance, pero no necesariamente tienen un impacto cambiario directo.

En el equipo económico no esperan que esos fondos se vuelquen masivamente al mercado, ya que durante el tiempo que permanecieron depositados no se registraron inversiones generalizadas pese a las múltiples opciones que permitía la normativa.

Una alta fuente del equipo económico planteó la duda de por qué tantos contribuyentes esperarían hasta el 1 de enero de 2026 para retirar fondos si existían alternativas para evitar la penalidad del 5%.

Desde el ámbito tributario, se estima que no habrá una salida masiva de las CERAs. Quienes tienen los fondos invertidos probablemente los roten hacia otros instrumentos admitidos por el régimen o, en algunos casos, los enviarán al exterior, pero no es esperable que la mayoría los retire en efectivo, dijo Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios.

Domínguez agregó que quienes mantienen efectivo en la CERA pueden retirarlo, aunque no percibe un riesgo de confiscación y no cree que esa sea la conducta mayoritaria; lo más probable es que se mantengan o roten inversiones, con algunos flujos al exterior.

Si se aprueba el proyecto de reforma laboral con exenciones al impuesto cedular y sobre alquileres, podría haber incentivos para comprar inmuebles destinados a vivienda. Para contribuyentes que blanquearon más de USD 100.000, la inversión en inmuebles sería una alternativa de diversificación con tratamiento similar a una inversión financiera, señaló Domínguez.

Noelia Girardi, gerente de impuestos de Lisicki, Litvin & Abelovich, coincidió en que el 1° de enero es relevante porque permite retirar fondos sin la retención prevista, pero eso no implica que todos retiren inmediatamente el dinero. La eliminación del “peaje de salida” aporta previsibilidad y facilita decisiones financieras sin presión tributaria adicional. Además, muchos fondos ya están invertidos en instrumentos admitidos por el régimen, como títulos públicos, por lo que ya generan rendimiento y no están inmovilizados.

Girardi y Domínguez señalaron también que, aunque la reforma laboral quedó postergada, la eventual exención en Ganancias sobre más activos financieros que propone el proyecto puede ser decisiva para que los inversores mantengan capital dentro del sistema en lugar de retirarlo o dolarizarlo fuera del circuito formal.

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