Tras un exitoso 2025 y las vacaciones de mitad de año, Estudiantes inició hoy la pretemporada en City Bell bajo la conducción de Eduardo Domínguez. El plantel se reunió sin incorporaciones confirmadas y con la baja de Román Gómez, vendido al Bahía de Brasil.
La actividad comienza a primera hora con los chequeos médicos y trabajos físicos iniciales: la idea del cuerpo técnico es una preparación intensa porque el semestre será exigente y con muchos compromisos. Pese a que las vacaciones no fueron largas, la intensidad será clave dado el calendario apretado que se avecina.
Lucas Alario se sumó a la pretemporada aunque es uno de los futbolistas con mayor posibilidad de salir por su alto contrato; Domínguez por ahora lo tiene en cuenta. Otros jugadores como Cristian Medina, Edwuin Cetré y Santiago Ascacibar estarán con el plantel aunque son objetos de interés en el mercado de pases. En general, la estrategia del club no contempla grandes gastos: se pretende mantener la base, reforzar puntualmente y apostar por juveniles.
La preparación tendrá además pocos días efectivos: el equipo debutará el 19 de enero en la Copa Argentina contra Ituzaingó, lo que deja poco más de diez días antes de los primeros compromisos oficiales. La ausencia de fechas para amistosos oficiales implicará que los partidos de competencia funcionen, desde el inicio, como pruebas para ajustar el funcionamiento del equipo.
El calendario inmediato será intenso: tras la Copa Argentina, Estudiantes visitará a Independiente el viernes 23 de enero en el estadio Libertadores de América; el miércoles 28 recibirá a Boca en UNO; y el lunes 2 de febrero visitará a Defensa y Justicia en el Norberto Tomaghello. Además, el torneo arrancará antes de lo habitual por el Mundial programado en junio.
En paralelo al torneo local y la Copa Argentina, el equipo disputará la Copa Libertadores: conocerá su grupo en marzo y comenzará a competir en abril. A esto pueden sumarse finales por haber ganado el Trofeo de Campeones —posibles compromisos como la Supercopa Internacional contra Rosario Central o la Supercopa Argentina frente a Independiente Rivadavia— y, si se confirma, la Recopa de Campeones en la segunda mitad del año.
Los objetivos están claros: buscar la clasificación a los octavos de final en la Libertadores en el primer semestre y defender el título doméstico para lograr el bicampeonato. Mantener la competitividad y ampliar el palmarés también son prioridades, así como conservar la base del equipo mientras se hacen ajustes puntuales.


