Andrew Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III y protagonista de polémicas por sus vínculos pasados con Jeffrey Epstein, recibió millones de libras de un oligarca que, según una investigación de la BBC difundida este jueves, empleó fondos de una empresa implicada en casos de corrupción.
Según la cadena, los abogados del multimillonario kazajo Timur Kulibayev dijeron que en 2007 utilizó un préstamo de la empresa Enviro Pacific Investments para adquirir la antigua mansión de Andrés en Sunninghill Park, en las afueras de Londres.
La fiscalía italiana determinó que esa compañía había recibido dinero procedente de una trama de sobornos en 2007.
La investigación afirma que el oligarca pagó 15 millones de libras (17,25 millones de euros, 20,14 millones de dólares) por la casa de Sunninghill Park —la residencia en el condado de Berkshire donde Andrés vivió tras casarse en 1986 con Sarah Ferguson— utilizando fondos vinculados a Enviro Pacific.
Kulibayev fue uno de los responsables más influyentes del sector petrolero y del gas en Kazajistán.
La BBC indica que estos hallazgos plantean dudas sobre si el ex príncipe pudo beneficiarse sin saberlo de ganancias derivadas de actividades ilícitas y si él y sus asesores realizaron las comprobaciones legales necesarias para evitarlo.
El año pasado, el rey retiró a su hermano varios títulos nobiliarios, incluido el de príncipe, por la controversia sobre sus relaciones con Epstein, y le ha exigido abandonar la mansión Royal Lodge en Windsor, donde había vivido casi sin pagar alquiler durante los últimos veinte años; no se ha precisado la fecha de su salida.
Una nueva realidad
Estos escándalos han tenido consecuencias directas en la vida del exduque. Tras perder títulos y honores —decisiones adoptadas primero por la reina Isabel II y más recientemente por el rey Carlos—, Andrés debe dejar Royal Lodge antes del 31 de enero. Entre los destinos posibles figura Marsh Farm, una propiedad situada en la finca de su hermano en Norfolk. La mudanza pondrá fin a una etapa y marcará su última Navidad en la residencia de Windsor.
Por su parte, la situación de las princesas Beatriz y Eugenia no se ha visto afectada. Fuentes citadas por People aseguran que conservan sus títulos y su posición dentro de la familia real. Su presencia en Sandringham durante las fiestas ha sido interpretada como una muestra de estabilidad institucional en un periodo de escrutinio y de incertidumbre constante.
(con información de EFE)


